Hï Ibiza se convierte estos días en un gran lienzo al aire libre con motivo de la segunda edición de Culture Collective: Ibiza Art Weekend, una iniciativa que vuelve a reunir en la isla arte, música, moda y tecnología y que durante este fin de semana se extiende también a Ushuaïa Ibiza y [UNVRS]. La propuesta reúne a 70 artistas y 20 ponentes y busca llevar la creación contemporánea más allá de las galerías tradicionales.
En los exteriores de Hï Ibiza, el arte se puede ver estos días a pie de calle. Domingo Zapata, Lorenzo Masnah y el artista barcelonés Pez han puesto su sello a diferentes piezas que dialogan con el espacio y con el público que pasa por delante del club.
Zapata ha creado una nueva obra de gran formato especialmente para esta ocasión, una pieza que ha ido cobrando vida durante los días previos a su presentación oficial. Para el artista, llevar su trabajo a un lugar como Hï Ibiza supone salir de un terreno que tradicionalmente puede parecer más comercial, pero también encontrar una nueva forma de llegar a personas a las que normalmente no llegaría.
«Siendo Ibiza, siendo Hï y siendo un momento tan especial en el que estamos haciendo esta colaboración con los Pandas y Clive Christian, pensé que sería una muy buena idea y una forma de expresarnos y de llegar a muchísima gente», explica Zapata.
El artista, nacido en Palma de Mallorca y con una larga trayectoria internacional, reconoce además que Ibiza y Mallorca siguen estando presentes en su obra, incluso después de años viviendo fuera de España.
«Todas mis pinturas tienen los colores de Ibiza o de Mallorca», señala. «Quieras que no, en el subconsciente llevas tu infancia, llevas esos momentos tan maravillosos, esos colores, esas experiencias, esas memorias».
Para Zapata, sacar el arte de las galerías y llevarlo directamente a la calle tiene también un significado especial. Lleva dos décadas realizando murales en diferentes lugares y defiende que el arte debe compartirse con todo el mundo.
«Yo creo que el arte es para los demás», afirma. «El pintor es simplemente un medio intermedio entre un sentimiento y una historia».
Su intención con la obra de Hï Ibiza va más allá de crear una imagen llamativa. Zapata quiere que la pieza termine formando parte de los recuerdos de quienes la contemplen.
«No te hagas mayor que es una trampa, como decía Peter Pan», explica. «Lo que busco es el impacto, el recuerdo, la memoria, un primer beso, un... ¿Te acuerdas aquel sitio en Ibiza donde nos conocimos y había aquel panda gigante en un cohete? Eso es lo que busco: crear memorias que perduren por muchísimo tiempo».
De los píxeles de CryptoPunks a la calle
Junto a la obra de Zapata, la fachada de Hï Ibiza también acoge una nueva versión de Punks, el proyecto mural de Lorenzo Masnah, que lleva al espacio físico el universo de los CryptoPunks.
Para Masnah, recuperar estos personajes y crear una nueva versión específicamente para Ibiza supone trasladar a un espacio público una comunidad nacida en el mundo digital.
«Los Punks son una comunidad de personas, de coleccionistas de arte, de gente del mundo de internet», explica. «Representarlos acá, en este centro de música y cultura, tiene un significado de mucha resonancia».
El artista entiende los CryptoPunks como una representación pixelada del ser humano en una época marcada por las redes sociales y la identidad digital. Sus diferentes características —pieles, gafas, gorros o maquillajes— permiten que cada persona pueda encontrar algún elemento con el que identificarse.
«Es un diálogo muy divertido que pasa cuando están los Punks en el espacio público y la gente se empieza a identificar de manera natural», señala.
Su trayectoria también refleja la propia evolución del arte urbano. Masnah recuerda sus comienzos haciendo firmas y dejando su nombre en las calles, hasta llegar a un proyecto en el que desaparece la firma para dar protagonismo a personajes con los que cualquiera puede identificarse.
«Es una evolución de las firmitas en la calle de chaval a poder transmitir con tu obra», explica.
También ha cambiado la propia forma de trabajar: del uso del spray de manera espontánea e invasiva a realizar piezas con permiso, tiempo, dedicación y una mayor planificación.
Pero el proyecto tiene además otra dimensión: los CryptoPunks fueron creados en 2017 y se convirtieron en uno de los primeros grandes fenómenos del arte digital asociado a la tecnología blockchain. Masnah comenzó pintándolos como fan y, con el paso de los años, terminó colaborando con su comunidad y sus creadores.
El artista explica que algunos de estos personajes han alcanzado valores de decenas de miles de dólares y que determinadas piezas han llegado a venderse por cifras millonarias.
Su trabajo consiste precisamente en llevar ese universo digital a la calle, enfrentarlo al espacio público y comprobar cómo reacciona la gente.
«Yo representándolos y trayéndolos a la calle, es la verdad lo que es mi ejercicio conceptual: traer lo digital a la calle, al espacio público, a ver cómo reacciona la gente, qué causa».
Pez llega por sorpresa desde Barcelona
El tercer protagonista llegó a Hï Ibiza prácticamente por sorpresa. Pez, artista urbano procedente de Barcelona, no tenía previsto participar inicialmente en la obra. Había viajado a la isla invitado al evento para conocer a la organización, disfrutar del arte y explorar futuros proyectos.
Sin embargo, su relación con Lorenzo Masnah terminó cambiando los planes.
«Conozco a Lorenzo desde hace un montón de años», cuenta Pez. «Dijo, ¿quieres participar? Hacemos una colaboración. Entre artistas de graffiti o arte urbano estamos muy acostumbrados a colaborar».
Así terminó incorporándose a la intervención de Hï Ibiza.
Su personaje, fácilmente reconocible por su sonrisa, mantiene una de las constantes de su trabajo: transmitir felicidad y contagiar una energía positiva.
En esta ocasión representa a un personaje que corre cargado con discos, como si fuera un DJ que llega tarde a una sesión y no dejara de trabajar de un lado para otro.
«Siempre trabajo con el discurso de la felicidad. Mi personaje siempre está sonriendo, siempre está divertido», explica. «Me gusta como contagiar esa vibración».
También busca que la obra tenga un impacto inmediato para quien la encuentra por la calle.
«La idea siempre de mi obra es que tenga un impacto, que sea algo que puedas identificar muy fácilmente y reconocer el mensaje fácilmente también».
Para Pez, el salto que ha dado el arte urbano desde que comenzó a pintar, a finales de los años 90 y principios de los 2000, ha sido enorme. Y en esa evolución las redes sociales han jugado un papel fundamental.
«Había redes sociales cuando pintamos y ahora es muy fácil contactar con otras ciudades, con otros países y volverlo como más internacional», apunta. «Eso también nos ha dado alas para seguir volando por el mundo y repartiendo sonrisas, en mi caso».
Su paso por Ibiza, además, no parece quedarse en esta colaboración. Según explica el propio artista, el próximo año regresará a la isla para realizar una pieza central de gran formato.
Y deja una frase que resume buena parte de la evolución de su carrera: «Después de muchos años sobreviviendo del arte, ahora puedo vivir del arte».
El arte sale de las galerías
Las historias de Zapata, Masnah y Pez son diferentes, pero las tres intervenciones comparten una misma idea: sacar el arte de sus espacios habituales y ponerlo delante de un público mucho más amplio.
Ese es precisamente uno de los ejes de Culture Collective, que busca conectar la cultura contemporánea con la música y la vida nocturna y transformar espacios como los grandes clubes de Ibiza en escenarios para la creación artística.
Durante este fin de semana, Hï Ibiza no es únicamente el lugar donde se celebran las sesiones nocturnas. Sus exteriores se convierten también en un punto de encuentro entre arte urbano, cultura digital, pintura y público, con obras que pueden descubrirse sin necesidad de entrar en una galería.
El resultado es una fachada que, por unos días, deja de ser simplemente la entrada a uno de los grandes clubes de Ibiza para convertirse en un lienzo abierto a cualquiera que pase por delante.
Menuda noticia en la sección de Educación y Cultura. De "Corrillos", ni una palabra.