La paella es uno de los platos tradicionales de la cocina mediterránea. Un plato en el que el principal protagonista es el arroz, y cuyo origen no es otro que el de la Comunidad Valenciana, donde nació como una receta de origen humilde, pero que se ha hecho tan internacional que ha llegado a todos los rincones del planeta, y ya es mundialmente conocido.
Y es que esta receta que permite todo tipo de variaciones celebra este domingo su día mundial, por lo que se presenta como una excusa perfecta para degustarla junto con amigos y familia. En Ibiza son muchos los restaurantes que hacen una paella deliciosa, por lo que el equipo de Periódico de Ibiza y Formentera se ha desplazado a varios de ellos para saber cuáles son algunas de las mejores de la isla.
Ca n’Alfredo lleva desde el año 1941 preparando una de las mejores paellas de la isla. Juanito Riera, dueño del restaurante, ha explicado a Periódico de Ibiza y Formentera que su éxito se debe a que tienen una gran variedad de paellas. «Somos especialistas en arroces. Hacemos de marisco y carne, otra marisco y pescado, arroz negro, de bacalao y verduras, caldoso, de matanzas», son solo algunas de las muchas opciones que explica Riera respecto a los arroces que se hacen en el restaurante.
«Indudablemente nosotros tenemos fama de hacer muy buenas paellas», dice, explicando que «solo hay un secreto: producto de calidad y hacerle una buena picada». Para saber cómo se hacen desde dentro estas paella, entramos hasta la cocina, donde Vicente, cocinero de Ca n’Alfredo, ya se encuentra preparando varias para el servicio. «Esta es una paella de pescado y marisco», explica mientras hierve el caldo.
Él da un secreto para hacer una buena paella: «tener un buen producto, si puede ser fresco, un buen caldo de pescado y darle mucho cariño».
Deliciosas
En Can Salinas, Carmela Ribes, su propietaria, también ha explicado por qué su paella es una de las más deliciosas de Ibiza. «La base es que nosotros somos valencianos, y el origen de la paella es de Valencia», dice sobre la calidad de la paella, aunque todo se reduce a «tener mucha práctica». De hecho el restaurante se abrió originalmente en Valencia, pero el padre de Carmela se mudó a Ibiza «se enamoró y dijo ‘pues montó lo mismo en Ibiza’ y aquí estamos desde el 1989».
El secreto para hacer una buena paella es «el amor, la paciencia y mucha práctica». «Se hacen paellas en muchos sitios, pero paella en sí, la original, la hacemos muy buena en Can Salinas», añade. «Para las paellas cada uno es de su madre y de su padre: a veces piden tabasco, mayonesa, de marisco con pollo encima… ¡eso es arroz con cosas!», exclama, sobre un plato que asegura que «no es fácil de hacer».
Sin embargo, ellos se pasan toda la jornada haciendo paellas. Hacen tantas que su récord es de «3 horas de servicio y 52 paellas hechas», aunque la media es de «44-45 paellas por servicio». Finaliza diciendo que admira mucho a sus cocineros por hacerla de tan buena calidad y que son «increíbles».
Vista al mar
Un plan perfecto para degustar de una buena paella es hacerlo con vistas al mar. Esto se puede realizar siempre y cuando se vaya al restaurante de Cala Martina, donde Steven ha preparado una paella para poder degustarlo. Mientras la prepara, ha ido explicando cómo realizarla paso a paso y los secretos para que esta quede perfecta. «Tenemos siempre producto fresco: pescado, marisco, caldo de pescado 100% natural con producto de Ibiza y una buena picada», dice sobre los productos.
Él ha preparado una «típica paella ibicenca» para dos personas. «Un sábado o domingo podemos hacer unas 60 paellas cada día», dice. Él lleva cinco años haciendo paellas en Cala Martina. Aprendió a hacerlas de un pagès, y se limita a seguir sus pasos e indicaciones. «Siempre preparo la misma receta», dice sobre un plato que le «apasiona», y que trata de hacer con el «máximo amor y cariño posible», para quedar, efectivamente, deliciosa.
Sa Caleta
Jordi Cardona es el propietario del restaurante Sa Caleta, otro lugar perfecto para degustar de una deliciosa paella con vistas al mar. Ellos llevan desde 1988 haciendo paella, abriendo todos los días del año a excepción del día de Navidad. «Nosotros podemos hacer en un día de sol que nos visita mucha gente unas 250 paellas, y a la gente les gusta mucho siempre», explica.
Para él, este plato es «mi vida». «Yo me he criado entre fogones y es de los platos que mas he visto hacer junto al bullit de peix. Aprendí rápido a cocinar la paella y siempre ha estado presente en reuniones con amigos y familia. Es un evento gastronómico y social», se sincera. «En una paella lo más importante es que el producto es que sea de calidad y que este sea tratado con amor», dice.
En Sa Caleta, la paella triunfa tanto porque «las cosas con amor y trabajo siempre salen bien», y es precisamente lo que hacen aquí. Cardona tiene muchas anécdotas con clientes que le han pedido paellas especiales, y recuerda una vez que le pidieron «un arroz negro con bogavante» porque siempre los clientes se quedan «muy manchados y dejan el mantel completamente negro».