La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García, el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, y el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, han participado hoy en el acto de recepción de las obras del proyecto de consolidación del regadío a partir de la optimización de aguas regeneradas en la isla de Formentera, una actuación que supone un nuevo impulso para la agricultura de la isla y para el aprovechamiento sostenible de los recursos hídricos. Al acto también han asistido los vicepresidentes del Consell Insular de Formentera, Javier Serra y Verónica Castelló, y el presidente de la Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias (SEIASA), Francisco Rodríguez
El proyecto ha contado con una inversión global de 1,28 millones de euros, financiada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación a través de la SEIASA, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea. La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha contribuido a hacer posible la actuación mediante una subvención de 738.931 euros a la Comunidad de Regantes de Formentera para que pudiera asumir la financiación que le correspondía en el convenio suscrito con SEIASA. De esta subvención, 434.000 euros se han destinado a financiar la inversión de la obra y el resto ha servido para cubrir gastos de administración, el aval, los gastos notariales y los seguros correspondientes.
De este modo, la aportación autonómica permitió a la Comunidad de Regantes afrontar las obligaciones económicas derivadas del proyecto y garantizar la ejecución de una actuación considerada estratégica para el futuro del sector agrario de la isla.
La actuación beneficia a setenta y cinco regantes y consolida una superficie regable de ochenta y dos hectáreas mediante la mejora y modernización de unas instalaciones consideradas esenciales para el mantenimiento de la actividad agraria en Formentera.
«Garantizar el acceso al agua es garantizar el futuro de la agricultura de Formentera. Hablamos de una infraestructura fundamental para el sector primario de la isla, que permitirá aprovechar mejor los recursos disponibles y ofrecer mayores garantías a los agricultores en un contexto marcado por la escasez hídrica y el cambio climático», ha señalado el conseller Joan Simonet.
Por su parte, el director general de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Fernando Fernández, ha destacado que «desde el primer momento tuvimos claro que no podíamos dejar pasar esta oportunidad. Hablamos de una inversión que mejora una infraestructura ya existente, moderniza todas las fases del sistema de regadío, introduce nuevas tecnologías que mejoran la calidad del agua y, por último, introduce un sistema de gestión del agua en cada parcela a través de la digitalización. Al final, todo ello garantiza que los agricultores de Formentera puedan seguir disponiendo de agua regenerada en condiciones óptimas para el riego».
Una infraestructura estratégica para la agricultura de Formentera
La infraestructura de regadío de Formentera fue impulsada conjuntamente por el Ministerio de Agricultura y el Govern de les Illes Balears y entró en funcionamiento en 2009. El sistema permite aprovechar aguas regeneradas procedentes de la estación depuradora para usos agrarios y es la única infraestructura de estas características de la isla.
La red de riego alcanza una superficie potencial de más de un centenar de hectáreas y representa una herramienta fundamental para garantizar la viabilidad de numerosas explotaciones agrarias en una isla especialmente condicionada por la disponibilidad de recursos hídricos.
Fernández ha subrayado que «Formentera es un entorno ambiental muy vulnerable y frágil en el que la única alternativa de riego a futuro supone aprovechar y optimizar el agua regenerada. Por ello, desde hace años tenemos especial empeño en que el sistema de riego funcione. Formentera ha sido pionera en el aprovechamiento agrícola de las aguas regeneradas y este proyecto permite dar un paso más para adaptar la infraestructura a los retos actuales, mejorar la calidad del agua, reducir el consumo energético y reforzar la capacidad de gestión del sistema».
Mejora de la calidad del agua, eficiencia energética y digitalización
Las obras ejecutadas han permitido optimizar el funcionamiento de la infraestructura mediante la incorporación de nuevos sistemas de tratamiento y control del agua regenerada procedente de la estación depuradora de Formentera.
Entre las actuaciones realizadas destaca la instalación de un nuevo sistema de decantación y tratamiento previo que mejora la calidad del agua utilizada para el riego, reduce la presencia de sólidos en suspensión y aumenta la eficiencia de los procesos de depuración. Esta mejora permite optimizar el funcionamiento de la planta y prolongar la vida útil de los equipos asociados al sistema.
Asimismo, se han renovado los sistemas de bombeo y filtrado para adaptarlos a las necesidades reales de la red de riego, lo que ha permitido mejorar su eficiencia energética y reducir los costes de explotación. Además, se ha incorporado un sistema de desinfección que contribuye a garantizar una mejor calidad del agua distribuida a los agricultores.
El proyecto también ha incluido la modernización del sistema de telecontrol mediante la instalación de nuevas unidades remotas, sensores y herramientas digitales que permitirán monitorizar y gestionar la red de riego de forma más eficiente. Estas mejoras facilitarán el control de los consumos, optimizarán el uso del agua disponible y mejorarán la capacidad de respuesta ante posibles incidencias.
Además, se han incorporado sensores de humedad para optimizar el riego y se han llevado a cabo diversas medidas ambientales destinadas a favorecer la biodiversidad, entre las cuales destacan las actuaciones de revegetación y la instalación de refugios para quirópteros, cajas nido, hoteles para insectos e islas flotantes.
«Las aguas regeneradas son una herramienta clave para el futuro de la agricultura balear. Cada metro cúbico que podemos reutilizar para el regadío es un recurso que dejamos de extraer de otras fuentes y una garantía adicional para la continuidad de las explotaciones agrarias», ha añadido Fernández.
La actuación recepcionada hoy se enmarca en la estrategia de modernización y consolidación de los regadíos sostenibles impulsada por las distintas administraciones, con el objetivo de mejorar la eficiencia en el uso del agua, reforzar la resiliencia del sector agrario frente al cambio climático y garantizar la continuidad de la actividad agrícola en las Illes Balears.