El alcalde de Eivissa, Xico Tarrés, convocó ayer con urgencia a los organizadores de la concentración de motos Harley Davidson para buscar soluciones inmediatas a los problemas de ruido que están provocando en la ciudad y que han levantado las quejas de gran número de ciudadanos. El encuentro sirvió para llegar a un acuerdo por el cual, el lugar previsto para el aparcamiento se cambia de la avenida Santa Eulària al interior del puerto, enfrente del bar Zoo. Además, los organizadores se han comprometido con el Ayuntamiento a abandonar la zona cuando concluya el horario de música de los bares y a reducir los ruidos «evitando aceleraciones innecesarias», según explicó ayer la institución.
En la reunión también estuvieron presentes el concejal de Gobernación, Pedro Campillo; el inspector jefe de la Policía Local, Manuel Ayala, y el sargento encargado del tráfico, José María Navas, que anunciaron a los organizadores que la Policía Local aplicará con rigor las sanciones vigentes contra todas aquellas personas que no respeten las normas de tráfico.
Según un comunicado de prensa emitido ayer por el Ayuntamiento, el alcalde transmitió a los organizadores de la concentración «la angustia que sufren muchos ciudadanos por los problemas ocasionados por las motos». «Los responsables del evento, por su parte, se han mostrado sensibles a este problema», añadía.