El conseller y diputado autonómico de Els Verds de Eivissa, Joan Buades, aseguró ayer que no se siente fuera del Pacte de Progrés que gobierna en Balears y que cree que si el resto de partidos le dan por expulsado, al menos se lo hubieran comunicado oficialmente. Buades entiende que presentar enmiendas a la ley de traspaso de competencias en materia de bienestar social no significa romper las reglas del juego, por lo que cree que no hay motivo alguno para que desde el Pacte se le acuse de conducta desleal. «No creo que el Pacte tomara una decisión de esta naturaleza sin comunicarlo a los propios afectados y ni Els Verds de Mallorca, ni los de Eivissa, ni yo mismo hemos recibido noticia alguna», afirmó.
Buades cree más bien que la información sobre su posible expulsión forzada del Pacte balear obedece al intento por parte de un sector del PSOE de arremeter contra él por haber denunciado que, en materia de bienestar social, la ley de competencias considera que un ibicenco vale la mitad que un mallorquín. El diputado ecologista apuntó una serie de precedentes sobre desacuerdos en textos legislativos que no han provocado ruptura entre partidos y citó la ley de viviendas vacacionales (bloqueada desde hace un año por Unió Mallorquina y un sector del PSOE), la Ley del Govern (que ni siquiera fue votada por Santiago Ferrer, de la COP) y la Ley de Comercio (donde se han introducido cambios a raíz de propuestas de UM en forma de enmiendas).
La situación es «patética», afirma Buades, que se limitó a señalar que si el Pacte ha tomado alguna decisión espera «que se comunique oficialmente y entonces los órganos de dirección de Els Verds de Eivissa ya dirán lo que tengan que decir». «De hecho -añadió- he recibido hoy mismo una llamada de UM diciéndome que todo esto es una tontería y que así se lo dirían al presidente del Govern».