La Conselleria d'Educació insta al colegio Morna a que arregle las deficiencias detectadas a raíz de una inspección realizada a principios de año por los servicios técnicos.
Una portavoz de Educació explicó ayer que «el colegio tiene la obligación de adoptar unas medidas con cierta urgencia para que cumpla las condiciones necesarias» en el periodo de quince días. Una vez finalizado ese plazo, los inspectores visitarán el centro y, en el caso de que no se realicen las modificaciones pertinentes, la administración no duda en «emplear medidas contundentes», como el cierre cautelar de las instalaciones en mal estado. Los fallos detectados se encuentran en el primer piso y el comedor, zonas donde se tienen que efectuar los cambios.
Educació enviará un escrito al colegio y al British Council, la
entidad competente que le autoriza el permiso al ser éste un centro
extranjero.
El Pacte de Santa Eulària denunció, a través de una propuesta de
acuerdo, que el colegio no dispone de licencia de apertura y no
tiene las más mínimas medidas de seguridad e higienes, «como
muestra dispone de un solo aseo, no existe comedor y los niños
comen en el jardín o dentro de las clases» , explicaron.
El Morna es un centro privado y extranjero, que fue autorizado en 1979. Las competencias de Educació sobre este centro se limitan al contenido de los currículos y que el personal sea cualificado.