No sólo los niños tienen derecho a divertirse con la fantasía de los cuentos. Este tipo de narrativa responde a un idioma universal que puede ser asumido por todo tipo de públicos desde una vertiente tradicional o de nuevo cuño. Una premisa que forma parte del programa de un curso que el Institut d'Estudis Eivissencs comenzó a impartir ayer bajo el título de «Com escriure contes». Cuentacuentos, profesores o padres componen el grueso del alumnado que recibió ayer las primeras nociones al respecto.
El «Com escriure contes» se presentó con unas indicaciones que pretendían captar la atención de diferentes colectivos adultos que se pudieran adaptar a la necesidad de crear historias fantásticas. La escritora y asesora del equipo de inmersión lingüística de Artes y Oficios, Iolanda Bonet, se encargará hasta el próximo mes de marzo de aportar los puntos básicos para que los cursillistas terminen con la genialidad asumida.
«Vamos a machacar muchos cuentos y con ello inventaremos nuevas historias, daremos la vuelta a las ya existentes atendiendo a los tradicionales y a los más recientes. La intención es escribir entre sesión y sesión para luego comentar entre todos el contenido, contarnos los cuentos...». La profesora resume de esta manera la finalidad con la que se ha organizado el primer curso de cuentos en el Institut d'Estudis Eivissencs. Iolanda Bonet siempre ha demostrado mucho amor por la narración infantil, hecho que demostró ya hace dos años con el lanzamiento de un cd de relatos infantiles. Precisamente por ello la escritora quiere que los alumnos contacten con más soportes más allá del texto escrito en papel.