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Euro

Los billetes de euro pasan con diferente fortuna el examen del gusto personal

L.F.A/M.J.
No sólo en Eivissa ha habido colas. Miles de ciudadanos colapsaron ayer las 20 oficinas bancarias abiertas en Balears para cambiar sus primeros billetes de euros. La jornada quedó marcada por largas colas, cierta psicosis entre los ciudadanos y una misma información transmitida por los empleados de las entidades financieras a sus clientes: la peseta será moneda de curso legal hasta el mes de marzo por lo que éste no es el momento de cambios de última hora.

En Eivissa hubo casos de personas que pretendían cambiar grandes cantidades de dinero de una sola vez. Hasta 500.000 pesetas (3.005 euros) intentó cambiar ayer en la Caixa de Eivissa un particular, cuando el máximo permitido por cliente era de 100.000 pesetas (601 euros). Sin embargo, lo que abundó ayer fue el examen físico de los relucientes billetes de euro. Toni Serra, un jubilado que cambió una pequeña cantidad, definía el billete «como de juguete» aunque aseguró que le gustaba el tacto suave de la pieza de 50 euros (8.319 pesetas) que sacó de su vieja cartera. «Voy a tener que comprar otro monedero», aseguraba.

Los billetes fueron definidos ayer de todas las formas posibles: desde «finos» a «feos», pasando por «raros», de olor «extraño». Incluso «horteras». Todo tipo de opiniones, tantas como gustos. Al margen del aspecto, los ciudadanos que manejaban ayer entre sus dedos los primeros ejemplares de billetes mostraban un gran entusiasmo. «Es el encanto de lo nuevo», definía la responsable de zona de Sa Nostra.

La delegación del Banco de España en Balears registró del orden de 100 operaciones de cambio durante las tres horas en las que estuvo abierta al público, «ha sido un goteo constante de gente que ha mantenido colas durante toda la mañana» informó el delegado, José María Crespo.

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