El Círculo europeo de antiguos deportados e internados Testigos de Jehová, que se encuentra de gira por diferentes ciudades españolas con la muestra 'Memoria de un testimonio 1933-1945', está estos días en Balears. El Castell de Bellver acoge la exposición que va acompañada de la proyección del documental 'Firmes ante el ataque nazi' producido por Watch Tower Blide y la Tract Society of Pennsilvania, documento audiovisual que ayer fue proyectado en Can Ventosa, adonde acudieron dos supervivientes del holocausto: Magdalena Kusserow y Ruth Danner.
Estas dos mujeres participaron en un coloquio en el que hablaron de su experiencia en los campos de concentración y la persecución que sufrieron como Bibelforscher, (estudiosos de la Biblia), como en aquel entonces denominaba el argot nazi a los Testigos de Jehová.
Magdalena, nacida en la zona de Westfalia en 1924, sufrió junto a los 13 miembros de su familia persecuciones. «A los 12 años tuve problemas en la escuela por no saludar con el «Heil Hitler!» y a los 17 fui encarcelada en una prisión juvenil y como me negué a firmar una declaración para renunciar a mi fe, me llevaron al campo de concentración para mujeres de Ravensbrück, donde estuve encarcelada durante cuatro años y medio», relató. Su compañera de gira, Ruth Danner, nacida en Alsacia-Lorena años más tarde, explicó que su problemática con el régimen nazi fue similar: «Me negaba a saludar y fui expulsada y readmitida en la escuela en numerosas ocasiones hasta que con 9 años me deportaron junto a mi familia al campo de Kocholwitz».
Ambas relataron su estancia en estos lugares acotados. «Hice trabajos de jardinería y en lo últimos años cuidando a los hijos de las guardias de las SS solteras y como criada en sus chalets», explicó Magdalena. «En los campos de concentración hasta los niños de tres años tenían que trabajar si querían comer», explicó Ruth, que pasó gran parte de su infancia bajo la presión y vigilancia nazi.