Una fundación ibicenca, Environment Versus Pollution (EVP), ha iniciado una campaña de concienciación para «aquellos que eligen este lugar para sus vacaciones», informó la presidenta de la institución, Amanda Pi. «Llevamos años tratando de concienciar a los turistas de que las colillas no se biodegradan y una buena manera de hacerlo es colgar un póster en el salón de llegadas del aeropuerto, así seguro que todos los que llegan lo ven», dijo Amanda.
Esta fundación nació en 1998 y ha llevado a cabo muchas campañas de concienciación sobre el entorno. «Hace dos veranos diseñamos unos ceniceros para la playa que luego fuimos regalando para que la gente tirara las colillas dentro. Ahora, lo ideal sería poder completar esta campaña regalando ceniceros, pero para ello necesitaríamos 'alquilar' un puesto en el aeropuerto y eso es carísimo», asegura Amanda.
Dentro de este proyecto también se había previsto colgar otro cartel en el puerto de Eivissa, sin embargo, no fue posible. «Nos dijeron que necesitaban ese espacio y que no podríamos disponer de él», dijo la presidenta de la fundación, quien mostró su disgusto por esta decisión tan drástica: «Sabiendo que se trata de una campaña para fomentar el respeto por la naturaleza, podrían ser un poco menos exigentes. Estamos llevando a cabo un proyecto para cuidar el entorno, no anunciando una bebida alcohólica».
Los gastos de esta iniciativa han sido elevados y la institución no ha podido hacer frente a todos, «la fundación se ha encargado de los gastos de impresión, diseño y creación, mientras que la publicidad en el aeropuerto ha corrido a cargo de la Caja de Ahorros del Mediterráneo», aseguró Amanda.