El conseller d'Interior, Josep Maria Costa, valoró ayer de manera muy positiva los resultados de la auditoría del plan de seguridad en las playas de las Pitiüses, en el que está integrada Eivissa, Sant Josep, Sant Antoni y Formentera.
Las medidas de información, prevención y vigilancia han jugado «un papel importante» a la hora de «reducir tanto el número de ahogado muertos como el de ahogados rescatados con vida», señaló el conseller. Así, si en Eivissa murieron cinco personas en 2001 por ahogamiento, este año no se ha registrado ninguna durante la temporada de verano en las playas. En lo que respecta a la isla de Formentera, este año se ha mantenido la cifra de dos ahogados que se registró en 2001, sin embargo la cifra contrasta significativamente con los doce o más ahogados que se solían registrar cada año en la pitiusa menor antes de la puesta en marcha del plan de seguridad en el año 2002. «Estos datos permiten hacer una valoración positiva del plan y constatar el esfuerzos de los ayuntamientos, incentivado por el apoyo económico que proporciona el Govern», dijo Costa.
La falta de personal de socorrismo es uno de los obstáculos con los que se encuentra tanto la Conselleria como organizaciones como Cruz Roja. «Crear un cuerpo de socorristas podría ser la solución a la escasez de éste personal en las Islas», afirmó.
Costa también hizo referencia al aumento de percances en piscinas, señalando que «será imprescindible» intervenir en las públicas, aunque será «mucho más difícil hacerlo en las privadas».
El estudio recoge el perfil del ahogado medio que es un hombre, turista (alemán, español o inglés), de unos 55 años de edad que sufre el percance entre las 14'00 y las 17'00 horas.