Brigitte Fösters, gerente de la Asociación de Agroturismo Balear, fue ayer una de las conductoras de la «Jornada medio ambiental para el sector turístico rural» que organizó la Caeb. La responsable se centró en los sellos de calidad, pero también tuvo palabras de crítica al asegurar que «el sector del turismo rural necesita mucho más apoyo por parte de las autoridades locales». Entre las más evidentes está el facilitar el servicio de recogida de basura selectiva o dar impulso a los trámites burocráticos precisos. «Cuando una persona se decide a abrir un establecimiento la tramitación es muy larga, lenta y costosa», recordó la responsable.
El objetivo de la asociación, que todavía no representa ningún establecimiento rural de Eivissa a pesar de que cuenta con 115 asociados en Mallorca y Menorca, es contar con «un instrumento de gestión medio ambiental integral que implique a toda la empresa por pequeña que sea». Con ello también quieren llegar a los turistas, dándoles a conocer «lo mucho que los agroturismos quieren al medio ambiente y el esfuerzo que se aplica en ello». Hoy en día, insistió Förster, «si no se innova y se descansa en los laureles no se será competitivo en el futuro».
Los sellos de calidad centraron buena parte de las jornadas. Para la gerente de la asociación «es muy importante que las empresas turísticas rurales se impliquen y busquen obtener y mantener los sellos de calidad».
Con respecto a la «Q verde», la gerente remarcó que todavía no existe. Se trata de un proyecto piloto que quieren impulsar como «sello propio de Balears». La clave, para la gerente, está en unirse. Por ello han implicado a los empresarios de Eivissa, a pesar de que no son socios. «Exigir un sello propio sería interesante».