El paseo marítimo de sa Cala de Sant Vicent al fin está completo. La Demarcación de Costas ha construido en poco más de tres meses la última parte de la fachada marítima, que corresponde a la parte del torrente. Además, ha delimitado un aparcamiento con capacidad para 50 vehículos.
El cumplimiento del plazo de ejecución de la obra contrasta con los siete años que duró su tramitación. El 22 de noviembre del año pasado Jaume Matas, entonces Ministro de Medio Ambiente, puso la primera piedra de la obra, presupuestada en 618.000 euros (103 millones de pesetas) y esta semana el alcalde de Sant Joan, Antoni Marí Carraca, dio el visto bueno al final de la obra. Sólo resta, según el primer edil explicó ayer a este periódico, instalar la señalización y «algunos detalles».
El nuevo tramo tiene cuatro metros de anchura (con un paso libre de 2,5 metros), si bien se reduce a 3,5 metros junto al Restaurante Marí. El cruce del torrente se ha hecho mediante un vado a ras, para no obstaculizar el paso del agua.
A lo largo del recorrido se han plantado 46 palmeras (Phoenix dactilífera) en alcorques y se ha construido un banco corrido de hormigón revestido de mampostería por el lado del mar y de piedra por el lado de tierra. En el margen derecho del torrente se ha ubicado la zona de parking. plazas. Dispone de iluminación nocturna (tres focos) y pavimento de adoquín, y una media rotonda.
El alcalde destaca que con esta obra se pone fin al peligro del tráfico ya que, hasta ahora, para acceder al torrente, donde los vehículos se aparcaban sin orden alguno, había que atravesar parte de la playa. «No existía un aparcamiento señalizado y el paso de los vehículos por la zona de los bañistas suponía una situación de peligro», explicó ayer a este periódico el primer edil.