L.F.A./G.R.
El viento fuerte de dirección norte y noroeste comenzó a soplar
durante la tarde de anteayer y arreció durante la noche y la mañana
de ayer. Fueron muchos los ibicencos que tuvieron dificultades para
conciliar el sueño por el ruido que provocaban las ráfagas, de
hasta 80 kilómetros por hora, contra las ventanas, los tendales,
tejados y cornisas.
El viento supuso problemas en las comunicaciones interinsulares y con la península. En el aeropuerto, tres vuelos tuvieron que ser cancelados la noche de anteayer, dos con llegada a Eivissa desde Barcelona y uno de salida a Ciudad Condal. El vuelo de primera hora de la mañana de ayer hacia Barcelona salió con casi dos horas de retraso. Aena sólo registró dos percances más: un retraso de casi dos horas en el vuelo Eivissa-Madrid y de una hora de un EasyJet a causa de la huelga de controladores franceses.
Las conexiones marítimas con la península se vieron bastante afectadas. El viento en el puerto llegó a los 65 kilómetros por hora por lo que la salida del «Federico García Lorca», prevista para las 11,00 horas en dirección Denia, tuvo que se cancelada.
El fuerte temporal obligó a suspender prácticamente toda la actividad en el transporte de mercancías entre Eivissa y Formentera. El único ferry que cruzó es Freus fue el «Arlequín Rojo» que salió a primera hora desde Eivissa y que al llegar a la Savina quedó amarrado anulando su salida de las nueve de la mañana. Zarpó a Eivissa alrededor de la una y media del mediodía para no volver a salir. El «Espalmador» que debía partir a las diez desde Eivissa suspendió la salida. Las embarcaciones de alta velocidad operaron con normalidad, salvo el catamarán de Mediterrànea Pitiusa, tras partir a las nueve y media de la mañana con dirección a Eivissa quedó atracado en el puerto hasta la una del mediodía. Por la tarde pudo operar.