Amics de la Terra inició el pasado mes de octubre un programa de sensibilización de ahorro energético para jóvenes estudiantes de Primaria y Secundaria en 10 centros de las Pitiüsses denominado L'Aposta. Este proyecto, al que se han adscrito 334 alumnos de distintas edades ha provocado un cambio de mentalidad y de rutina en el día a día de los distintos colegios e institutos ya que el objetivo principal de esta actividad era la reducción de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en cada centro, cosa que se ha conseguido a través de pequeños gestos y cambios de conducta poco traumáticos como el reciclaje de papel cartón, vidrio y pilas, la sustitución de bombillas normales por las de bajo consumo, o apagar las luces de las aulas en las horas de recreo o cuando la luz exterior es suficiente.
Ayer los promotores de este proyecto que se desarrolló por primera vez en las Pitiüses y que pretende continuar el próximo curso, celebraron una fiesta con todos los alumnos implicados en el área recreativa de Can Pere Musson en Sant Llorenç de Balàfia. Desde las 10,00 de la mañana y durante tres horas niños y adolescentes participaron en distintas actividades acompañados de sus profesores y un grupo de futuros monitores medioambientales integrantes de la Escola Taller 'Habitat' dependiente del Consell, que dirigió el circuito de actividades y juegos en las que participaron todos los presentes.
Hazel Morgan, portavoz de Amics de la Terra, se mostró satisfecha con los resultados obtenidos: «Todos los centros han ganado L'Aposta porque han conseguido disminuir las emisiones de CO2 y lo que es más importante, se ha demostrado que no es tan complicado conseguirlo», señaló en un momento de la fiesta que estuvo amenizada por el conjunto musical barcelonés Roger Canals y Compañia. Mateo Barceló, el técnico medioambiental encargado de dirigir y orientar los proyectos en los distintos centros, destacó el cambio de actitud de los alumnos en los últimos meses y la continuidad de la nueva rutina. «Muchas de las prácticas van a continuar en los centros que han conseguido durante los seis meses de campaña una reducción total de seis toneladas de CO2» , dijo.
Además de los juegos y talleres la fiesta, sufragada por el
Consell, contó con una berenada a base de embutidos, pan y dulces
de la isla en la que se bebió agua en vasos reutilizables. La recta
final de la fiesta la marcó la visita de la presidenta del Consell,
Pilar Costa, y la consellera de Medi Ambient, Fanny Tur. Ambas
hicieron entrega de 10 lotes de libros y 10 diplomas a los centros
participantes y animaron a los estudiantes a continuar practicando
conductas ecológicas en los centros de estudio y los hogares.
Paralelamente, cada alumno recibió como obsequio una camiseta
conmemorativa, una caja de lápices y una bolsa de tela.
E.Estévez