«Igual que aumenta la población escolar también crece el número de alumnos con necesidades educativas especiales», dijo Antoni Marí, días antes de su cese como delegado d'Educació de Eivissa y Formentera.
El número de niños con necesidades educativas especiales, con distintos grados de discapacidad física, psíquica o sensorial, asciende a 171 en Eivissa y Formentera. El número de aulas existentes en los colegios es de cuatro: dos en Eivissa, una en Sant Antoni y otra en Santa Eulària. «Los alumnos de primaria pasan a secundaria y los alumnos del instituto necesitan un espacio adecuado», añadió.
La nueva responsable de Educació, Pilar Marí, se encontrará con varias infraestructuras pendientes, algunas en construcción y otras en vías de adjudicación, y las últimas iniciativas como la ampliación del instituto Sa Colomina para atender la demanda de educación especial y las aulas para el Centro de Profesores.
La prioridad reside en el mapa escolar, tanto la construcción de edificios, ampliación de centros o reunificación de aulas en infantil y primaria. El panorama que se va a encontrar la sucesora de Marí supondrá un gran esfuerzo, tanto de trabajo como de inversión económica: hay obras acabadas, como el instituto de Sant Agustí y las nuevas aulas de Blanca Dona y Sant Rafel; en construcción, como el instituto de Sant Llorenç o el colegio de S'Olivera. En Sant Llorenç se está trabajando en las obras de acceso. La previsión inicial es que el instituto esté listo en septiembre, «pero no creo que sea así, pero espero que en 2003 se pueda abrir», vaticinó Antoni Marí. El instituto existe legalmente: cuenta con un equipo directivo y los alumnos se alojarán de manera provisional en los colegios de Sant Joan y Santa Gertrudis, igual que se hizo en Urgell y es Vedrà. En el caso de S'Olivera se está haciendo el encofrado y lo que hace unos meses era sólo un solar ya va teniendo aspecto de edificio.