E. RODRÍGUEZ / T. BLASCO
El secretario general de las Pitiüses y alcalde de Eivissa, Xico
Tarrés, aprovechó ayer su visita a la sede nacional del partido en
Ferraz, Madrid, para «abrir canales de comunicación» con el nuevo
gobierno de Zapatero y tratar, entre otras cosas, el controvertido
asunto de carreteras. Tarrés advirtió ayer desde Madrid que el
Ministerio de Fomento no financiará «un proyecto de carreteras en
el que no crea».
El secretario de Organización, José Blanco, recibió en la sede del partido al alcalde de Eivissa, al secretario general en Balears, Francesc Antich, y a los dirigentes socialistas Joana Barceló, Francina Armengol y Albert Moragues para buscar una salida a la crisis abierta en el seno del Partido Socialista de les Illes Balears (PSIB) por el sector contrario a Antich.
Tarrés se sentará hoy con técnicos del Ministerio de Fomento para valorar el proyecto de ampliación de la carretera de Sant Antoni y las condiciones técnicas necesarias para garantizar su financiación. «Todos queremos carreteras, pero el Gobierno de Madrid no financiará un proyecto en el que no crea», subrayó Tarrés ayer a este periódico. El alcalde de Eivissa recalcó que el PSOE defiende la reforma de la vía de Sant Antoni, que, según él, es «necesaria», pero no apoyará «ninguna animalada». «Queremos una vía lenta y segura, y que no cree ningún impacto», dijo. Otro de los asuntos que trató Tarrés en Madrid fue la apertura de un parador nacional en el Castillo. Aseguró, en este sentido, que en «los próximos días habrá novedades importantes para Eivissa», seguro que en referencia al nombramiento de Antoni Costa como máximo responsable de la red de paradores que publica hoy este periódico.
Francesc Antich optará otra vez a la secretaría general del PSIB y lo hará con el convencimiento de que la dirección federal del partido está con él y que es la única opción capaz de generar un amplio consenso. Tras reunirse con el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, Antich comentó que le había expresado a éste su deseo de continuar en la secretaría general y que él le había dado su apoyo y el de la dirección. Tarrés también apoya la candidatura de Antich, y ni Joana Barceló ni Francina Armengol pugnarán por la secretaría general.
De hecho, la idea que transmitieron ayer a José Blanco es que Antich debe ser el líder del partido y visualizar la alternativa del PP, también en Balears, pese a que aún es pronto para hablar de las elecciones autonómicas de 2007. «El objetivo son ahora las europeas», dijo Antich que confirmó que su continuidad al frente del partido (si el congreso lo decide) es independiente de la candidatura a la Presidencia del Govern.
La de ayer, no era la primera reunión que Antich y Blanco mantenían tras emovido arranque del proceso congresual en Balears. Se habían visto ya la semana pasada y también durante el comité federal del domingo.
Desde Ferraz se quitó trascendencia a la reunión con la cúpula balear. Fuentes socialistas de Balears han indicado que Blanco conoce perfectamente la realidad balear y el papel que juegan los críticos. Según Antich, no se habló de los expedientes que debe resolver la dirección y que se arrastran desde la suspensión de la estructura orgánica del partido.
El «apoyo» de Madrid a Francesc Antich se manifestará con la presencia de altos cargos del partido en Balears antes del congreso y «con la mayor presencia posible» en la campaña para las elecciones europeas, principal objetivo del partido.
En relación a los expedientes, Francina Armengol (secretaria general de la Federación Socialista de Mallorca, que previsiblemente opte igualmente a la reelección) indicó que podrían resolverse pasadas las elecciones europeas y el congreso federal de principios de julio.
En la historia reciente del PSIB sólo un secretario general ha repetido en el cargo: Josep Moll. Los congresos socialistas siempre han sido traumáticos y los debates precongresuales, todavía más. La excepción fue el congreso de septiembre de 2000. Francesc Antich, que el año anterior había asumido la presidencia del Ejecutivo, logró una mayoría abrumadora. Sólo se presentó un candidato. Antich tomó el relevo a Andreu Crespí, al que previamente ganó en unas primarias.