Los directores de los Institutos de Educación Secundaria Isidor Macabich y sa Blanca Dona afirman que las vibraciones que padecen estos centros educativos no se debe exclusivamente a las obras de ampliación del segundo cinturón de ronda, tal como sostiene la compañía eléctrica Gesa-Endesa tras el estudio realizado para averiguar el origen del problema.
Los directores de los dos centros educativos han enviado una carta al director de Gesa-Endesa en Eivissa en la que le recuerda que las vibraciones «hace años que se notan» y que, por lo tanto, no pueden achacarse en exclusiva a las obras de la carretera. «Se han intensificado notablemente a partir de 2002, en cualquier caso mucho antes d que empezasen las obras de ampliación del segundo cinturón», dice un extracto de la misiva, que añade luego: «Evidentemente, con la ampliación de la carretera y la utilización de maquinaria pesada, estas molestias se intensifican, pero, en ningún caso, no se puede considerar que sea el origen único y fundamental».
La compañía eléctrica realizó hace unos días un informe en el que constataba que las horas en las que se producían las vibraciones coincidía con el de los trabajos de los operarios en la carretera con maquinaria pesada, y no con el encendido de los generadores eléctricos. Gesa se comprometió ante los responsables de los centros educativos a realizar este estudio con el objeto de averiguar el origen de las vibraciones. Aparte de molestias importantes, estas vibraciones también han producido desperfectos en los centros.
La Escuela Oficial de Idiomas, que se encuentra también en el Instituto de sa Blanca Dona, también se queja de los ruidos. En sa Blanca Dona, las vibraciones afectan, en la segunda planta, a cristales y radiadores. «Crea un malestar estudiar en estas condiciones», indicó en su día la directora del centro educativo, Esperanza Marí.