La búsqueda de los perros que atacaron a las ovejas del granjero
Jaume Torres de Can Racó des Pla, de Santa Agnès, no pasó
desapercibida entre los vecinos de la localidad. Muchos de ellos
dispuestos a colaborar y muchos otros sin intención de hacerlo,
recibieron ayer por la mañana la visita Torres y del lacero
municipal José Alguacil González.
Dos oficiales de la Policía Local de Sant Antoni colaboraron en las
labores de rastreo que, sin resultados, les llevó a recorrer 60
kilómetros por carretera y campo a través: «Los animales no tienen
fronteras. Cuando les falta de comer se vienen por aquí y, como
están criados en otras zonas, vuelven para allí y es muy difícil
pillarlos», explicó González, uno de los dos únicos laceros que
trabajan en toda la isla y que suma alrededor de «120 perros
recogidos de la calle o entregados por sus dueños» desde el mes de
octubre.
Al granjero Jaume Torres las cuentas le dan escalofríos: «Desde
1999 hasta la fecha me han matado más de 140 animales, entre ovejas
y corderos», señaló mientras intentaba hacer memoria del tamaño y
el pelaje de los perros: «Atacando no los vi. Pero los vi comiendo
en el basurero y después que se iban para el corral. Fui a ver si
habían entrado pero no lo habían hecho, y al cabo de una hora volví
y vi que habían matado a los animales. Por eso sospecho que son
ellos», explicó el granjero acerca de los animales en cuestión:
«Era uno pequeño marrón con manchas blancas, y uno grande, mezcla
entre pastor alemán y belga».
Según González, la solución a esta clase de ataques pasaría porque
cada ayuntamiento tuviera su lacero, sin embargo, para Jaume
Torres, «el arreglo pasaría por que obliguen a los que tengan
perros a que los tengan en condiciones y dentro de las vallas, como
yo tengo a mis ovejas. Porque estos perros no son salvajes, tienen
dueños que no los cuidan». L.A.