El director de Salut Publica del Govern, Antoni Pallicer, aseguró ayer que el brote de paperas que padece Eivissa ha remitido pero aún seguirá durante un tiempo. «Los técnicos dicen que el pico más alto ha pasado, parece que estamos con una fase baja de la curva pero hay por una temporada, por el periodo de incubación», dijo ayer Pallicer. El periodo de incubación de las paperas es largo, ya que «puede haber una persona que se haya contagiado hoy mismo y no aparecerán los síntomas hasta dentro de tres semanas», añadió. El brote afecta a 307 personas en las Pitiüses, según los últimos datos del Servicio de Vigilancia Epidemiológica.
El responsable de Salut Publica opinó ayer que las medidas que se han tomado «funcionan muy bien», como es la vacunación en anillo, vacuna a las personas que han tenido contacto con los afectados, trabajo en coordinación con el Ib-Salut y r el seguimiento de los contactos con los médicos, enfermeras y los técnicos. «Cuando tenemos un contacto identificado, comprobamos el estado de vacunación, si está bien vacunado no hay nada que hacer y si no está vacunado correctamente, se recomienda vacunarlos», añadió.
El brote de paperas se atribuye al aumento del número de susceptibles. Si un 75% de la población está inmunizada, el virus no puede transmitirse.
En el caso de las paperas concurren varias circunstancias. Una de ellas es que la vacuna que se pone actualmente, la triple vírica, tiene una eficacia de un 80 por ciento en el caso de las paperas, que supone que de diez personas, ocho están vacunadas. El 20 por ciento acumulado va produciendo los casos.
Pallicer negó que hubiera una vacunación defectuosa, pero sí una vacuna de baja exigencia utilizada el periodo 1994-1999 con lo que sólo la mitad de los vacunados quedaron protegidos. En Mallorca y Formentera se registraron brotes. Otro de los motivos es que hay muchos padres que no quieren acunar a los niños con lo que «nos encontramos en un momento determinado que hay un grupo que permite que el virus se transmita».