Sergio, Gianfranco y Alejandro se aplican en colocar unas fichas con un número escrito junto a unos dibujos: es el número de litros aproximado que se gasta en acciones como llenar una piscina, lavar los platos, ducharse o regar el jardin. Al final, una botella de cristal con un chip incorporado grabará los aciertos y los sumará a los recogidos en otros juegos interactivos en los que tienen que responder preguntas o identificar sonidos para localizar fugas de agua. «Yo no sabía que el agua usada iba a parar al mar»; «Pues yo le diré a mi madre que cuando se esté lavando la cabeza no deje el grifo encendido». Son algunas de las conclusiones a las que han llegado estos alumnos tras terminar las pruebas y obtener una puntuación traducida en litros ahorrados. Se trata de una de las partes de la exposición «Gota a Gota», organizada por la Caja de Ahorros del Mediterráneo y que estará en el Recinto Ferial hasta el próximo 30 de noviembre. En su recorrido ya la han visitado casi 300.000 alumnos, y se espera que 2.300 más de primaria lo hagan en Eivissa.
Una forma divertida y original con la que se consigue que los niños asimilen conductas que tendrán una importante repercusión en el consumo de un elemento cada vez más contaminado debido a la intervención del ser humano en la naturaleza. Un videojuego permite a los niños convertirse en Hydro o Hydra y dar un paseo por la ciudad aprendiendo cómo se gasta y gestiona el agua, varias maquetas enseñan el ciclo al que está sometida, y un video proporciona datos básicos sobre un elemento presente en tres cuartas partes del planeta. Pero esta es sólo una parte de la exposición. Divida en tres partes, las dos restantes consisten en divertidas láminas realizadas por Joaquín Araújo y Francesco Tonucci y en un taller de pintura los más pequeños pueden expresar mediante dibujos lo aprendido en el recorrido. Algo que, gracias a la imaginación de los organizadores, es mucho.
Iván Muñoz