El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Sant Antoni rechazó ayer en el pleno municipal la moción presentada por el Pacte en la que solicitaba que la corporación local pidiese al Consell Insular que suspendiese 30 días las obras de la carretera entre Eivissa y Sant Antoni para conseguir un acuerdo entre las fuerzas políticas y sociales y poder consultar el proyecto viario con las modificaciones que se han introducido. El alcalde, José Sala, argumentó el voto negativo del equipo de gobierno insistiendo en la necesidad de que se lleve a cabo esta nueva infraestructura viaria, que, recordó, ya se contemplaba en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Sant Antoni, aprobado por unanimidad en 1987. Según los documentos que mostró el primer edil, en este plan se recogía la realización de una autovía con 26 metros. Sala echó en cara al PSOE, que apoyó entonces este documento, que ahora lo rechace «aunque las características de la carretera que ahora se propone suponen incluso una menor anchura, 23 metros, al reducirse a dos la mediana central y no tiene las características ni de autopista ni de autovía como lo demuestra el hecho de que estén proyectadas nueve rotondas en menos de 15 kilómetros». Sala reiteró que el proyecto ya ha estado a exposición pública dos veces y que se ha modificado «profundamente» con las alegaciones presentadas por Consell, Ayuntamiento, y diferentes colectivos. «La intención del Pacte no es que se dialogue sino que se paren las obras y que no se lleven a cabo», aseguró, antes de afirmar que a los progresistas les mueven «fines electoralistas». No obstante, Sala subrayó que apoya la propuesta que ya ha realizado el Consell en la que se manifestaba a favor de dialogar los proyectos viarios pero sin parar las obras. Además, defendió que todas las fincas afectadas se han «ocupado de forma totalmente regular», a pesar de que la portavoz del Pacte, Laura Carrascosa, insistió en que «no se ha hecho correctamente la expropiación, en concreto, en la pata sur». Además, la progresista reiteró que «la infraestructura prevista es exagerada» y criticó que no resuelva «los problemas de los vecinos de ses Païsses».
Laura Carrascosa aseguró que se han producido cambios en el túnel de Sant Rafel, que Sala negó, y otras modificaciones importantes en el proyecto «que deberían ser de dominio público». El alcalde replicó que sólo se han producido pequeñas modificaciones puntuales.