El buen comportamiento del turismo tiene buena culpa del aceleramiento de la economía en Eivissa y Formentera. En mayo las pernoctaciones crecieron un 7,4 por ciento respecto a la misma fecha del año anterior, y en el acumulado de enero a abril el incremento se sitúa en un 69,5 por ciento. Destaca el aumento de los turistas españoles, que crecieron en mayo un 81,4 por ciento respecto al año pasado.
También llama especialmente la atención la importancia que ha adquirido la obra pública y, en especial la construcción de las carreteras. «Eivissa ha tenido un crecimiento muy importante en consumo de asfalto, que se ha incrementado en un 110 por ciento», señaló Riera. En este sentido, el coordinador del CRE recordó que la construcción tiene un recorrido corto, con lo que la economía pitiusa debería apostar por ganar productividad, la innovación y la investigación.
Las Pitiüses ocupan también el liderazgo en cuanto a creación de empleo, ya que llevan diez meses consecutivos creciendo por encima de la media balear. Lo mismo ocurre con la tasa de paro, que hace tres meses seguidos que se recorta. En cuanto al consumo familiar, los datos a nivel balear indican que está creciendo alrededor de un dos por ciento, por debajo del PIB. «Básicamente se mantiene gracias al consumo de turistas, porque las familias están recortando mucho sus gastos, sobre todo ante las expectativas de subida de tipos y de los elevados niveles de endeudamiento», indicó Riera, que aseguró que un buen indicador para demostrarlo son los datos de matriculación de coches, que en 2005 crecieron alrededor de un 13 por ciento, y ahora, en este primer semestre, lo hacen sólo en un dos. «Esto nos dice que las familias gastan en bienes necesarios y en el pago de sus hipotecas».