La localidad de Jesís celebró ayer su día grande con una jornada completa desde primera hora de la mañana con la misa de salutación celebrada a las 09,00 horas. Ya para las 11 estaba previsto un pasacalles a cargo de la banda de cornetas, tambores y majorettes de Santa Eulària, pero el desfile no tuvo lugar. A mediodía la plaza de la iglesia comenzaba a concentrar un buen número de personas y, poco después, dio comienzo una misa solemne oficiada por el obispo de Eivissa, Vicente Juan Segura. Durante la homilía fueron llegando personas que no querían perderse las palabras del obispo. Minutos más tarde, cerca de las 12,30, el gentío era tal que no cabía en la pequeña parroquia de la localidad. Aún así pequeños grupos de gente se agolpaban en la entrada de la iglesia con la intención de no perder detalle. El ambiente que se percibía en la plaza de la iglesia era festivo y, al mismo tiempo, tradicional, pues fueron muchos los vecinos que no quisieron faltar a la cita en honor a su patrón; también acudieron a la fiesta matinal numerosos turistas que miraban con curiosidad todo lo que acontecía en la plaza. Tras cerca de una hora y cuarto de misa, los asistentes abandonaron el edificio religioso al son que maracaba la banda Nuestra Señora de los Dolores con la pieza 'Sagradas Vestiduras', a la que siguieron la 'Virgen de las Angustias', 'Creo en Jesús' y 'Nuestra Fe', que pusieron el ritmo a la procesión celebrada después de la homilía y en la que participaron también la colla de L'Horta y los políticos que asistieron al día grande de Jesús, como por ejemplo, el alcalde de Santa Eulària, Vicent Guasch, el diputado del Partido Popular Enrique Fajarnés, el alcalde de Sant Joan, Antoni Marí, el concejal de Deporte de Santa Eulària, Paco Tur, y la consellera de Participació Ciutadana, Carmen Domínguez. La procesión dio una vuelta a la iglesia para, cerca de las 13,45, dar lugar aball pagès de la colla de L'Horta. Bajo un calor sofocante, las ballades captaron la atención del numeroso público que aún se concentraba en la plaza de la iglesia a pesar de las altas temperaturas y la cercana hora de comer.
Ya por la tarde se celebró una nueva misa a las 19,00 horas que no consiguió tanto poder de convocatoria como la homilía solemne.
Tras la misa vespertina, grandes cestas de piezas frutales conformaban una ofrenda variada para Nuestra Señora del Jesús. Posteriormente continuó la fiesta. María José Real