C.A./R.L.
La delegada de Educación, Pilar Marí, reconoció ayer que hay más volumen de tráfico por el instituto de secundaria Blanca Dona a raíz del desvío del tráfico por las obras del segundo cinturón de ronda pero precisó que se trata de «un hecho puntual».
Marí espera que la solución se normalice a la vuelta de vacaciones de Navidad. «Es una obra que está muy avanzada. Ahora llega el periodo de vacaciones y confío que cuando vuelvan los alumnos al colegio hayan avanzado más las obras, serán menores las molestias que se puedan ocasionar. Es un hecho puntual el cambio».
La delegada mencionó la «preocupación» de la dirección de la obra en evitar las menores molestias posibles a los centros educativos cercanos y calcula que para año nuevo se resuelva. «Hay más volumen de tráfico y causa molestias inevitablemente pero confiamos en que vaya terminando. Es una cuestión puntual», insistió.
Pilar Marí señaló que desde el comienzo del curso se ha tenido contacto con la empresa encargada de la obra por los accesos de los centros educativos aunque no le comunicaron el desvío del tráfico a la calle de Raspallar en la que se encuentra el instituto de secundaria.
La comunidad educativa del instituto de secundaria Blanca Dona denunció la semana pasada las condiciones de trabajo que soporta la comunidad educativa a consecuencia de las obras lo que aseguran que está afectando al desarrollo de las actividades y crea situaciones de peligro físico para sus miembros, sobre todo para la población estudiantil.