La consellera d'Obres Públiques del Govern, Mabel Cabrer, anunció ayer que han logrado llegar a un acuerdo con Aena para que este organismo les ceda gratuitamente sus terrenos para poder concluir la autovía al aeropuerto hasta el final con cuatro carriles. Las obras, que durarán un par de meses, se iniciarán después del verano para no provocar molestias durante la temporada turística. Con este acuerdo se cierra un largo tira y afloja entre ambas administraciones, que comenzó cuando el Govern quiso expropiar al ente, algo que técnicamente no es posible. Ayer se produjo la última reunión en la que se formalizó el acuerdo. En ella participó el director general de Planificación de Infraestructuras de Aena, José Manuel Hesse.
Cabrer hizo este anuncio tras informar de la finalización de las obras en la carretera de Sant Antoni. «Era la obra más molesta», reconoció Cabrer, que remarcó que está en funcionamiento «provisionalmente», ya que todavía no se podrá utilizar el túnel de Sant Rafel y además se volverá a interrumpir el tráfico para realizar diversos acabados.
La consellera también anunció que la obra del túnel ya está acabada, aunque ahora falta realizar diferentes pruebas de seguridad, ya que existe una nueva directiva europea que marca unas normas muy rigurosas. «Durante el mes de abril se harán las pruebas y a finales se pondrá en marcha», añadió Cabrer, que explicó que esto permitirá que antes de la temporada turística se pueda dejar de pasar por el centro de Sant Rafel. Una parte del túnel se acabará después de la temporada, ya que el hecho de que se haya tenido que compaginar la obra con el horario del colegio ha retrasado los plazos. Los técnicos de la Conselleria también negaron que esta obra incumpla la normativa, como denunció un grupo de eurodiputados socialistas. «Incluso el túnel de Can Sifre, que es más pequeño, la cumple».
A lo largo de toda la carretera de Sant Antoni también está previsto instalar un total de siete pasarelas para peatones de las trece inicialmente previstas. Se ha intentado reducirlas para que el impacto visual sea menor y se han conectado a las paradas de autobús. Las de Can Mosson, el Hiper Centro y el centro de menores estarán instaladas a finales de este mes.
Durante el día de ayer se abrió asimismo el último tramo de la autovía al aeropuerto entre Ses Salines y Can Funoll y se inauguró el molino de Can Bonet, que ha sido «transplantado», en palabras del presidente Pere Palau, a la rotonda de ses Salines. Se trata del único molino aiguader que se ha encontrado en las obras y su conservación in situ «fue imposible pese a las gestiones realizadas por la Conselleria de Patrimoni». El conseller de este departamento, Joan Marí Tur, aseguró que todo se ha hecho «conforme a la ley» y confió en que su sucesor publique las excavaciones de los hallazgos que se han hecho durante las obras.
Cabrer compareció acompañada de representantes de asociaciones empresariales, del presidente del Consell y varios conselleres, entre ellos Stella Matutes, que destacó que el esfuerzo para acabar las carreteras ha sido «inhumano». «Se han hecho en un plazo récord para atender la demanda del sector turístico y no interferir en la temporada», dijo Matutes, que aseguró que se marca un «antes y un después» con estas obras respecto a otras temporadas en las que hubo atascos y un déficit de seguridad.