B. ROSELLÓ
La inmobiliaria responsable de la construcción de la zona de Punta Pedrera, en Sant Josep, aseguró ayer a este periódico que se han visto obligados a poner vigilancia al vallado de la obra para evitar más destrozos. Al parecer, y según la versión de la inmobiliaria con sede en Vila, varias personas han destrozado el vallado puesto en la zona, desmontándolo y llevándoselo por delante con los vehículos. Por todo ello, desde la promoción de esta urbanización a la que se oponen los vecinos se han visto obligados a denunciar los hechos ante la Guardia Civil resaltando la actitud de algunos de los vecinos de la zona que calificó en ciertos casos de «auténticos salvajes».
Además, la responsable de la promoción de estas viviendas resaltó que el lugar es una propiedad privada y está urbanizado de forma legal desde hace varios años, por lo que manifestó su indignación ante las denuncias vecinales una vez que se ha vallado la zona y los destrozos que se están llevando a cabo en la propiedad. Por otro lado, manifestó que hasta el día de hoy la zona a edificar servía de basurero, donde los vecinos abandonaban todo aquello que ya no era de su utilidad como ordenadores o vehículos, en contra de las manifestaciones de los vecinos que aseguran que es una zona de recreo.
Por todo ello, y ante las críticas con las que se han encontrado a la hora de construir, desde la inmobiliaria no saben cuándo se harán efectivos los plazos de construcción y aseguró que se ha retrasado todo un poco debido a la polémica surgida por el desacuerdo vecinal. El proyecto, por su parte, prevé contemplar algunas zonas verdes para el paseo y el recreo de los propietarios y evitar así una construcción con un mayor impacto medio ambiental.