J. L. M.
El concejal del PP en el Ayuntamiento de Eivissa Antoni Prats criticó ayer el «estado de abandono» en que, según su partido, se halla el barrio de es Pratet. Prats arremetió contra la gestión del Pacte Progressista en ese barrio, al considerar que la situación, lejos de mejorar, ha empeorado durante los ocho años de gobierno progresista.
El edil reclamó la «urgente» limpieza integral de todas las calles del barrio, el desescombro de ses Feixes y la limpieza de sus canales, la mejora del parking que rodea la antigua plaza de toros, la reparación de los contenedores de basura soterrados en la calle Pere Francés y la creación del Plan de Dinamización Comercial de esa calle.
Antoni Prats acusó al equipo de gobierno municipal de acordarse del barrio sólo cuando se acercan las elecciones y lamentó el «estado de sitio» a que las obras tiene sometido es Pratet.
Tras recordar que el concejal Vicent Torres se comprometió a retirar los escombros de ses Feixes, Prats arremetió contra la gestión de Joan Rubio afirmando: «¿Qué hay que hacer para que el señor Joan Rubio se gane el sueldo? Las peores notas de la encuesta ciudadana (que se conoció el miércoles) son para la limpieza y el transporte, dos asuntos de los que él es el responsable. Que dimita porque es incapaz para gestionar esas áreas».
En la misma línea, insinuó que el Consistorio no se siente orgulloso de la peatonalización de Pere Francés, que propuso como modelo, al afirmar que el alcalde, Xico Tarrés, no ha tenido «valor moral» de inaugurar esa reforma tal y como ha hecho en Caietà Soler, «ni se ha dignado a hablar con los comerciantes para ver si les gusta», según dijo.
Por su parte, Xico Tarrés instó al PP a recordar «cómo estaba el barrio durante su gestión y cómo está ahora». El alcalde insistió en que Pere Francés se inauguró en su momento y es una calle «ejemplar» para el equipo de gobierno cuando pueda desarrollar el proyecto previsto para ses Feixes. Tarrés remarcó las «pegas» planteadas en su día por el PP a la recuperación de la plaza de toros y recordó que allí habrá un parking para 400 plazas, «pero todo en sus tiempos».
«Entiendo que tienen que tener contentos a los vecinos», concluyó.