C. R.
Vecinos de la carretera de Sant Miquel alertaron ayer de que durante todo el día salieron varios camiones cargados con fangos malolientes de la depuradora de Sant Miquel que no iban debidamente tapados. Según el relato vecinal, estos traslados se hacen con camiones «normales y corrientes» y no con vehículos especiales para aislar el fuerte olor que desprenden. «Sólo llevan una lona por encima y esto no hace nada», añadieron estos vecinos, que aseguran que son muchos los habitantes de la zona que se han quejado en alguna ocasión de estos transportes de fangos.
Por otro lado, la Conselleria balear de Medi Ambient eludió ayer pronunciarse sobre la investigación que se está llevando a cabo en los Juzgados de Eivissa sobre el vertido de estos lodos de las depuradoras en un campo de la carretera de Sant Joan. Una portavoz indicó que no se dirá nada mientras el tema esté siendo investigado por la justicia.
El juez ya ha tomado declaración a los responsables de la UTE que se encarga de gestionar los fangos por encargo de la Conselleria de Medi Ambient, formada por Aqualia, FCC y TPA. La Fiscalía ha pedido ahora un análisis del suelo para saber si se ha producido contaminación, además de diversa documentación sobre cómo se tienen que llevar a cabo estos vertidos de lodos, que se utilizan habitualmente para abonar los campos. En los últimos años se han recibido abundantes quejas vecinales en diferentes puntos de las Pitiüses por esta práctica, sobre todo en verano.