PEP TUR
Abel Matutes aseguró ayer que, al respecto de la polémica desatada por las supuestas comisiones que el PSOE debía recibir por el proyecto Eivissa Centre, «estamos dispuestos a pasar página, pero no a que nos tomen por tontos». «Creo que todo el mundo está dispuesto a hacerlo, pero para pasar página tienen que dar una explicación y si no la tienen satisfactoria tienen que pedir perdón».
En una comparecencia ante los medios, el empresario aprovechó para señalar que Roque López, ex secretario general de la Federación Socialista Pitiusa, «era un hombre que intentaba sentar las bases de un PSOE del que, sobre todo en Eivissa, hace ya mucho tiempo que ha desaparecido la 'O' de obrero y la 'E' de español», pero en todo momento negó cualquier relación con él en relación con la polémica por las grabaciones.
Matutes reconoció que se reunió con López «hace más de un año» y que en dicho encuentro le reprochó «que un partido que está en las instituciones se dejara arrastrar por los violentos y antisistema de la Plataforma, ahora ExC», remarcando una y otra vez que en ningún momento se habló de Eivissa Centre ni de grabaciones, las cuales, aseguró, conoció a través de la prensa. «Hablamos en general de lo que suelen hablar los líderes políticos cuando se reúnen con empresarios. No he vuelto a hablar con él desde entonces», dijo, añadiendo que desconocía que se hubiera instalado en Sevilla.
Sobre si hubo más gente presente en la reunión, Matutes no negó que pudiera haber sido así, pese a que en ningún momento dio nombres al respecto. «Con la cantidad de reuniones, llamadas y conversaciones que tengo en un día, lo único que recuerdo ahora es el contenido de la conversación», matizó.
Al referirse a los socialistas presuntamente involucrados en esta trama, les acusó de haber propiciado que «el buen nombre de Eivissa siga arrastrado en los medios», catalogándoles además de «mafiosos». Asimismo, el empresario negó que se pusiera en contacto en algún momento con la ejecutiva del PSOE en Madrid sobre la situación de la FSP cuando Roque era su secretario general y era cuestionado por el partido.
Desde el PSOE, Patricia Abascal respondió al ex ministro preguntándole «en nombre de quién exige esas explicaciones», ya que en la actualidad, recordó, «no es sino un empresario y carece de responsabilidades políticas».
Según Abel Matutes, su nombre se ha visto involucrado en la polémica acerca de las grabaciones que aparentemente desvelan una trama de cobro de comisiones en la Federación Socialista Pitiusa por la «Matutitis» que sufre la izquierda insular. «Para ellos, de todo tiene la culpa Matutes -indicó-. Desde la muerte de Manolete estoy ahí y les sirvo de pretexto para todo».
En esta línea, el empresario ibicenco llegó a señalar que tenía «la impresión, la convicción de que para ellos si no existiera Abel Matutes habría que inventarlo». «Desde hace treinta años, la estrategia de la izquierda en Eivissa, y eso explica en buena medida sus fracasos, ha sido hacer responsable de los mismos (elecciones perdidas, filtraciones, meteduras de pata o de mano o de sus sobornos) a Matutes», enfatizó, para añadir que le producía «una cierta satisfacción» pensar que cuando él ya no esté «ya no tendrán ese consuelo». «Se han pasado cuatro años acusando al PP de corrupción e irregularidades y luego resulta que nos enteramos por ellos mismos que se lo estaban llevando 'crudo'», remarcó.