Con la fuerza de los tambores, la dulzura de la flauta, el sonido exótico deGo ya Geum (instrumento de cuerda coreano) y el marco que sólo puede dar el Portal de ses Taules a un espectáculo nocturno.
Así se despidió la II Mostra de Creativitat de Eivissa, que se guardó para el final el mejor espectáculo: la actuación de Dulsori, un grupo de música tradicional coreana que anoche sorprendió con un concierto lleno de riqueza musical bajo el título de Binari, nombre que hace referencia a una canción de celebración llena de rito y fuerza.
Seis chicas y un chico, todos vestidos de diferentes colores, aparecieron sobre las 21,30 horas en el escenario instalado en el Mercat Vell para hacer sonar la gran cantidad de tambores de todos los tamaños que se trajeron para su primera gira española. Y para ésta, su primera escala en el tour de actuaciones, no se olvidaron de nada. Cantaron, hicieron coreografías sincronizadas sin dejar de darle a la percusión, subieron y bajaron los ritmos, los mantuvieron, y los volvieron a elevar hasta imitar a una gran tormenta, para relajar nuevamente al público con sonidos de flauta. Y todos con una sonrisa en la cara y agradeciendo los aplausos del público incluso en español.
Se trata de uno de los grupos de Dulsori, una formación de 30 músicos coreanos que viven y ensayan junto al director Moon-summo Kap hyun, y que ofrecieron al pie de la ciudad murallada un verdadero festival de fuerza y alegría.
Luciana Aversa