Los caminos de la música son a veces inexplicables. Y con las nuevas tecnologías y la globalización, aún más. Lejos quedó ya eso de coger tablas en los escenarios del barrio, el pueblo o la ciudad y después a conquistar el mundo. Ahora se puede empezar totalmente al revés, conquistando públicos de otros países para regresar triunfal a casa.
Esto es más o menos lo que ocurre actualmente al grupo ibicenco de heavy metal Dark Elf. Su segundo disco 'Mar de sueños' gana en repercusión europea a través del recopilatorio titulado Underground Support, que fue editado en Lituania y cuenta con canciones de grupos heavy de todo el continente. El disco ha llegado también a Japón a través de una tienda on line; tiene un club de fans en Brasil por internet; suena en radio Mariskal Rock, de Madrid, que emite en toda Sudamérica y España, y por último, en radio Infierno, de Los Angeles, que ya ha pedido más copias para repartir y regalar desde la emisora. Las revistas Heavy Rock, Kerrang y Metal Hammer, que desde Madrid alcanzan a toda España y Sudamérica, también les han incluido en sus páginas; y para terminar, el disco se está vendiendo «bastante bien en Eivissa», aseguró el líder del grupo, Marc Riera. «Es increíble, el disco es más conocido afuera que en nuestro propio país», comentó este joven cantante y guitarrista, que comenzó en 2001, y con tan sólo 16 años, grabando su primera y propia maqueta al mejor estilo hombre orquesta. Él sólo, tocando la guitarra, el bajo, la batería y poniendo la voz, creó un trabajo que bautizó Light of Life, compuesto por seis canciones. «Luego Dennis Herman, que fue productor de grupos como Judas Priest, Barricada o Sangre Azul me recomendó que lo grabara en español y en 2004 pasó a ser Luz de Vida», su primer disco editado por el sello valenciano Master Disc. Pero para entonces, Marc ya no estaba solo. Naïma Cleuren, se había sumado al grupo con su voz y su talento con la flauta y después, lel batería Vicente Clemente y el bajista Danny Growl llegaron para completar el grupo.
Ya con su segundo disco en la calle, Marc define su sonido como «Metal clásico aunque con espíritu melódico». Un trabajo que para entendidos en el heavy que lo han escuchado no tiene nada que envidiar a los grupos que actualmente actúan en la península. Y para los que saben de la rama, es un disco de esencia heavy metal, que coquetea con las vertientes power y metal gótica, atreviéndose incluso con un tema más próximo al black metal, el único en inglés titulado Lake Storms. Casi nada.
«Queremos salirnos un poco de la norma, porque si haces lo de siempre nada te diferencia del resto», agregó Marc. Y por ello, tres veces a la semana, desde un cobertizo de Puig d'en Valls, los cuatro músicos con aspiraciones a dar «más conciertos en vivo», ensayan sus creaciones y buscan soltura para ofrecer buenos shows en directo, que próximamente volverán a poner en práctica en escenarios de Madrid, Valencia y Murcia. Luciana Aversa