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El drenaje de agua de la autovía al aeropuerto costará más de tres millones de euros

Mientras no esté acabada la obra, el Govern ha creado un plan de emergencias que se activará en caso de lluvias fuertes

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Los drenajes de la autovía al aeropuerto costarán entre tres y cinco millones de euros, según la alternativa que se elija finalmente. Desde la Conselleria d'Obres Públiques reconocieron que es «muy caro», pero recuerdan que todo se debe al soterramiento de la carretera, que exige la construcción de canalizaciones para drenar el agua hasta el mar.

El conseller d'Obres Públiques, Jaume Carbonero, explicó que este tipo de vía subterránea obliga a sacar las aguas pluviales cuando llueve y recordó que el proyecto inicial del PP no daba una solución definitiva a este problema, porque una de las canalizaciones acababa en mitad de una finca privada y otra al lado de un hotel de Platja d'en Bossa de la cadena Fiesta. Ahora se han hecho dos propuestas de drenaje. Sobre una, la de es Viver, hay consenso entre todas las administraciones implicadas, pero sobre la otra, que obligará a desaguar cerca del parque natural de ses Salines, hay importantes diferencias. La propuesta de Obres Públiques consiste en usar el drenaje existente de los estanques de la Sal Rossa para que el «impacto sea el mínimo» y no se interfiera en el parque natural.

El organismo que pone más problemas es precisamente el del parque natural, que no ve bien la habilitación de un aliviadero natural junto al Club Med que tendría cabida para 30.000 metros cúbicos de agua justo al lado de la zona protegida. De todas formas, desde Obres Públiques recordaron que es sólo una de las alternativas planteadas y aseguran que buscarán el consenso con las trece instituciones implicadas.

Jaume Carbonero insistió, no obstante, en que hay que ejecutar conducciones porque la situación actual es «un peligro constante» por estar en épocas de lluvias torrenciales. Para evitar problemas, ya se ha elaborado un plan de emergencias conjunto con la dirección general d'Emergències del Govern para que las fuerzs de seguridad puedan actuar y cerrar la vía en caso de lluvias fuertes. Entonces se tendrá que desviar el tránsito por una serie de viales ya estudiados.

El conseller insular de Mobilitat, Albert Prats, aseguró que los anteriores responsables de carreteras no habían solucionado el drenaje y el agua acababa en un solar particular que en caso de lluvias fuertes podría provocar avenidas de agua con un caudal de 15 m3 por segundo, algo calificó de «bestialidad».

El 11 de septiembre hubo una reunión por videoconferencia con todos los organismos afectados para encontrar una solución satisfactoria y se decidió pedir al redactor del proyecto que detallase las alternativas concretas.

Preguntado Carbonero sobre si es fiable pedir la solución al drenaje a la misma consultora que redactó el proyecto de las autovías, contestó que de esta forma se ahorra tiempo, además de que matizó que estas empresas ofrecen soluciones «estrictamente técnicas» a las peticiones políticas. «Si se les hubiera pedido una autovía en superficie la habrían hecho».

El conseller aseguró ayer que le supo «muy mal» que la constructora de la autovía del aeropuerto (UTE Accesos Ibiza) almacenara la escultura de Can Sifre en la zona de vertidos de la carretera. «Habíamos hecho énfasis especial en que se retirara porque no queríamos saber nada de la escultura y queríamos que desaparecier de la vida cívica de Eivissa», expresó Carbonero, que aseguró que esta obra de arte, que apareció troceada y tirada en ese solar, ya se ha retirado.

Por otro lado reconoció que ha habido otro tipo de vertidos incontrolados en este espacio de almacenaje temporal habilitado por la UTE y el Govern mientras se hacían las obras. «Ya habíamos dicho que se dé por clausurada esta zona y que se lleven los materiales a una cantera», explicó el conseller, que aseguró que estos vertidos temporales se retirarán de «forma inmediata».

El Govern presentó ayer el proyecto de restauración paisajística de la entrada al túnel de Sant Rafel. La actuación, que costará 730.000 euros, contempla la plantación de 3.886 ejemplares de sabina, olivo silvestre, hiedra y lonicera. Se restituirán geomorfológicamente los taludes con aportación de tierra y muros, se construirán pasos de peatones que conecten toda la zona de casas diseminadas con el pueblo y se ejecutará el drenaje correspondiente, además de instalar una valla de seguridad en el carril de enlace. Con esto se dará solución a los desprendimientos del talud actual y se conectará la parada de bus con el pueblo. El conseller explicó que con estas actuaciones el paisaje de la zona será «totalmente diferente» y mejorará notablemente. Estas obras son necesarias, según Carbonero, porque la falta de finalización del túnel había creado una serie de problemas, sobre todo paisajísticos. El presupuesto es elevado porque el ajardinamiento es complicado al ser las paredes «muy verticales» y construirse bancales con muros de piedra. Toda la vegetación que se usará es autóctona, menos la Lonicera japonica, que es necesaria porque es una planta trepadora, aunque desde el Govern aseguran que su presencia es mínima. Próximamente se enseñará el proyecto a los vecinos. Por otro lado, el Govern está terminando el ajardinamiento de las autovías y no descarta sustituir la vegetación por otra autóctona.

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