Fiesta Hotel Group ha finalizado esta temporada con unos resultados «razonablemente buenos» atendiendo a la coyuntura internacional, si bien su director general, Abel Matutes Prats, alerta que «la hostelería en Eivissa es cada vez menos rentable» y avanza su temor de que el próximo año podamos asistir a una caída importante del mercado de Reino Unido.
«Los niveles de ocupación han sido altos para lo que no está acostumbrando últimamente Eivissa. La temporada se acorta cada vez más, por lo que el que haya sido un periodo muy similar al del año pasado es bueno», explicó el directivo hotelero antes de la celebración de su cena anual con touroperadores en uno de sus establecimientos de Platja d'en Bossa.
«Mayo fue relativamente flojo, junio fue mejor de lo esperado, el mes de julio no respondió a todas nuestras expectativas, agosto fue bueno y septiembre tuvo unos primeros 20 días buenos y el resto muy flojo. Por ahora, el presente mes está siendo relativamente flojo, aunque ya estamos acostumbrados a octubres así», pormenorizó.
Menos beneficio
En el periodo de temporada la ocupación media ha rondado el 75%, una cifra que no es mala «pero que se conseguido con unos precios muy bajos que, especialmente en mayo y octubre, dan sólo para cubrir gastos», apuntó.
«Los costes han subido muchísimo y los ingresos no lo hacen. Ahora no puedes negociar demasiado y te encuentras con que no puedes incrementar precios mientras partidas como energía y personal suben hasta un 7%», aseguró Matutes Prats.
El mercado británico es uno de los que más se ha resentido, y lo seguirá haciendo. «Creo que Reino Unido experimentará un descenso fruto de la depreciación de la libra y de la crisis. Eso nos afectará en las reservas pero también en que no puedes negociar grandes aumentos con los operadores cuando su moneda se ha depreciado un 20%, es decir, que contratar un paquete aquí en euros les supone un 20% más», explicó.
Abel Matutes explicó que uno de los motivos de que se haya podido mantener la ocupación «es que habíamos previsto el bajón que finalmente se ha producido en los mercados español e italiano y hemos pasado a incrementar las contrataciones en otros países menos explotados». «No se trata de zonas emergentes si no que en Eivissa se han trabajado poco, como Bélgica y Holanda», añadió.
El directivo de Fiesta añadió que también han apostado por el turismo ruso. «Es un mercado importante y las autoridades deben hacer un esfuerzo para agilizar las autorizaciones de los visados a los ciudadanos rusos porque estamos perdiendo el que, en estos momentos, es el nuevo gran mercado de Europa», concluyó.