La paciencia del Ayuntamiento de Santa Eulària respecto a la ejecución de la segunda fase de su Palau de Congressos i Auditori se está acabando. Ante la falta de impulso al proyecto y las dificultades crecientes para que las obras puedan beneficiarse de la financiación extraordinaria para Balears que tiene que llegar desde Madrid, el Consistorio se ha puesto manos a la obra y pretende proponer al Govern que sea una empresa privada la que acabe las obras (su coste se estima en 36 millones) y participe en la gestión de la instalación, explicó el alcalde, Vicent Marí.
«Ya que los fondos parece que no llegan a través de las transferencias extraordinarias del Estado, estamos buscando fórmulas del tipo de la concesión administrativa para que una empresa privada pueda realizar la construcción de la segunda fase del Palau de Congressos y que posteriormente sean el Consell o el Govern los que vayan pagando, en un plazo de 15 o 20 años, unas anualidades que cubran los gastos de construcción, el coste de la financiación y el mantenimiento», dijo Marí. «En definitiva, es un poco la fórmula que se empleó para la construcción de las carreteras», aseguró el alcalde, quién resaltó que han presentado el proyecto a varias grandes constructoras y varias de ellas se han mostrado interesadas en esta oferta.
«Estamos actuando en el tema de la licitación para que pueda seguir adelante el proyecto. Hasta ahora, las respuestas del Govern y del Consell han sido de dar muestras de apoyo únicamente, buenas palabras pero nada concreto. Trabajamos para que el mes que viene podamos fijar una fecha concreta para sacar a concurso la licitación de la obra», concluyó el alcalde.
Ningún apoyo
Marí aprovechó su intervención para denunciar la falta de atención que, según su parecer, están demostrando las instituciones insulares y autonómicas respecto al proyecto del Palau. «Nos encontramos solos, no nos vemos arropados, tanto en la puesta en marcha de la segunda fase como en lo referente a comercialización de la primera, un producto que nos permitirá diversificar la oferta y cambiar la imagen de sol y fiesta. Pero nos estamos encontrando con que el Consell y el Govern no se están implicando», lamentó Marí.
«En esta feria hemos visto cómo el Palacio de Congresos de Palma, que está en construcción, tiene un espacio, publicidad, azafatas con el mono de trabajo. Y en Palma no tienen como nosotros una primera fase finalizada con capacidad para organizar actividades de hasta 400 personas. Pero en este momento, el Palau de Congressos d'Eivissa no existe porque no se comercializa ya que no se destinan fondos para su promoción», denunció.
«El balance que se puede hacer, a pesar de todo, es positivo, teniendo en cuenta los pocos medios de que disponemos. En este sentido hay que reconocer el apoyo que estamos recibiendo desde el lado empresarial y que nos está permitiendo progresar. La Federación Hotelera y algunas cadenas de hoteles están apoyando el Palau, nos han asegurado que quieren implicarse en el Convention Bureau que hemos propuesto para gestionar la instalación, pero para todo ello hace falta financiación», dijo Marí. «Algunas actividades están llegando al Palau porque los empresarios están ajustando sus precios al nivel de otras zonas de España y lograr así que vengan», terció la concejala Carmen Ferrer.
Coincidiendo con la celebración hasta ayer de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) de Madrid, Marí aprovechó para lamentar la, a su juicio, falta de interés en la promoción del Palau de Congressos al tiempo que anunció, junto a la concejal de Turismo, Carmen Ferrer, que se pedirá a la Conselleria de Turisme balear que sufrague un plan promocional de choque que requeriría 300.000 euros en sus dos primeros años de vigencia.
«El Palau no ha tenido una importante inversión en publicidad porque no disponemos de los fondos estratégicos necesarios para posicionarlo en el mercado, por eso, a día de hoy, no existe ni aquí, ni en Palma», afirmó tajante el alcalde, que advirtió que «las intervenciones que contemple no pueden ser esporádicas; además de las actuaciones iniciales fuertes, después tiene que hacerse un seguimiento».
El Palau de Congressos de Santa Eulària participó el lunes y el martes en el salón Fitur Congresos, una extensión del certamen turístico generalista que se centra en el campo del turismo de negocios e incentivos.
La concejala Carmen Ferrer explicó que la delegación ibicenca mantuvo una treintena de reuniones con diversos resultados. «El primer día nos reunimos con 20 agencias nacionales, las cuáles se cerraron con un resultado muy positivo», afirmó.
«Al día siguiente fueron firmas internacionales, fundamentalmente escandinavas, y aunque la percepción de la acogida de la instalación fue buena, nos dijeron que no entraba en sus planes hacer eventos en Eivissa por la imagen de sol y playa o fiesta asociada con la Isla», añadió Ferrer.
«En definitiva, sabemos que dentro del mercado nacional tenemos bastantes posibilidades, pero tenemos que mejorar mucho todavía en el resto», reconoció la edil.