La actividad del sector transporte se redujo en un 15 por ciento, a lo largo de 2008, principalmente por el descenso de actividad de la Construcción, aunque también está afectando de forma creciente el enfriamiento del consumo familiar, que, entre otras consecuencias, ha traído una caída en picado de la venta de automóviles, que también deben de ser traídos al archipiélago. Así lo manifestó el presidente de la Federación Empresarial Balear del Transporte (FEBT), Salvador Servera, quien se basó en datos facilitados por el Centre de Recerca Económica (CRE) que hacen referencia a las entradas de mercancías a través del Puerto de Palma, el más transitado de una comunidad autónoma, al concentrar la recepción de más del 87% de los productos de consumo.
Respecto a las perspectivas para 2009, el presidente de los transportistas de las islas consideró que es un año «incierto», en el que, por el momento, no se puede prever la evolución de la actividad; y, aunque adelantó que, según las cifras que se conocen, el sector Servicios se mantendrá dentro de unos índices de actividad más elevados, los resultados de 2008 que espera la FEBT podrían conllevar un PIB negativo, que se desconoce si se remontará en breve.
Igualmente, el transporte de pasajeros también se vio afectado por un descenso en la misma medida que las mercancías, que cabe atribuir en buena medida al descenso en la demanda registrado en el último trimestre del año pasado.