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Máxima preocupación en la Asociación de Celíacos de Baleares por la falta de concienciación de bares y restaurantes de Ibiza

La vecina Isabel Álvarez, que es una de las delegadas en las Pitiusas de la Asociación de Celíacos de las Islas Baleares, se muestra preocupada ante la falta de concienciación en bares y restaurantes de la isla

Isabel Álvarez, delegada en Ibiza de la Asociación de Celíacos de las Islas Baleares | Foto: Arguiñe Escandón

| Ibiza |

Isabel Álvarez (Ibiza, 1971) es una de las delegadas en Ibiza y Formentera de la Asociación de Celíacos de las Islas Baleares. Esta mujer, que tiene un hijo adolescente con diagnóstico de la enfermedad celíaca desde los seis años, aborda las dificultades que hoy en día siguen viviendo estas personas a nivel social debido a la falta de menús sin gluten en los establecimientos de la isla. Cabe recordar que la celiaquía es una enfermedad digestiva que daña el intestino delgado debido a una reacción a la ingestión de gluten. Esto provoca dolor abdominal, náuseas, fatiga e incluso anemia, entre muchos otros síntomas. De ahí la importancia de eliminar cualquier rastro de gluten de su dieta o de los recipientes en los que se cocina. Es por ello que desde esta entidad comprueban en los restaurantes los productos que se ofrecen, llegando a entregar sellos acreditativos a los locales aptos comprometidos con este colectivo.

—¿Desde cuándo tiene Ibiza una delegación de la Asociación de Celíacos de las Islas Baleares?

—Yo estoy en la ACIB, la Asociación de Celíacos de las Islas Baleares, desde hace 11 años porque mi hijo es celíaco. Le detectaron esta enfermedad digestiva con seis años. En relación a esta delegación, el año pasado se realizaron nuevos llamamientos desde Palma y se pusieron en marcha formaciones a las que nos apuntamos desde Ibiza Ángeles, Isadora y yo. Desde hace un año nos encargamos de realizar formaciones a los restaurantes de la isla que están comprometidos con el colectivo celíaco y quieren adherirse al programa. A estos locales les entregamos un sello acreditativo de apto para celíacos.

—¿Cuántos restaurantes comprometidos con las personas que padecen celiaquía hay en Ibiza?

—Te los puedo contar con los dedos de una mano. Con este sello acreditativo están todos los restaurantes Oli que, además, han renovado su acuerdo con nosotros. También está el restaurante Bambola, que se encuentra dentro del Hotel Los Felices Ibiza, que es cien por cien sin gluten. Luego encontramos la heladería Torres Tallón y la panadería Olivia and Ona Healthy Bakery, que recibió este sello hace dos semanas. Nunca había podido comprarle pan sin gluten a mi hijo en un horno de la isla. Muchas veces, cuando viajo fuera, compro hogazas sin gluten en una panadería y, cuando regreso a Ibiza, las congelo. Las personas interesadas pueden encontrar estos locales con sello acreditativo a través de esta asociación o de FACE, que es la Federación de Asociaciones de Celíacos de España.

—¿No hay más establecimientos en las Pitusas con un menú sin gluten apto para celíacos?

—También está el obrador Santa Vegana, en Santa Eulària, que es para personas veganas y celíacas, y en Formentera se encuentra el Restaurante Pinatar y la heladería LadaCrem. Ya no hay más locales en las Pitiusas.

—Sólo 10 establecimientos disponen de un sello acreditativo. ¿Por qué cree que tan pocos locales de Ibiza y Formentera cuentan con un menú sin gluten si la tasa de diagnósticos de la enfermedad celíaca lleva años aumentando?

—No se entiende. Creemos que es por puro desconocimiento sobre esta enfermedad. Nosotras somos voluntarias y nos encargamos de hacer formaciones a los restaurantes de forma gratuita. Estos locales sólo tienen que comprometerse. Nosotras vamos al establecimiento, observamos la cocina y después realizamos la charla, así como un pequeño examen para certificar si este local es apto para celíacos. Actualmente, vamos a muchos establecimientos que tienen claro este compromiso, pero todavía no están certificados. Además, estos espacios tienen que enviar un listado de platos aptos para celíacos.

—¿Considera que queda mucho trabajo por hacer para concienciar a la sociedad y al sector de la restauración sobre esta enfermedad?

—Sí. A veces, vamos a un restaurante y te ofrecen pan sin gluten, pero se olvidan del peligro de la contaminación cruzada. Por ejemplo, en ocasiones nos proponen hacer patatas fritas o carne, pero te la hacen en la misma parrilla donde tuestan el pan de masa madre. Nosotras realizamos un esfuerzo muy grande y parece que muchas veces no llega a quienes tiene que llegar, que son los restaurantes. Creo que son ellos los que tendrían que llamarnos para buscar este compromiso en su servicio. Esta situación puede ser muy frustrante cuando salimos a comer, pero tengo que venirme arriba e intentar ver siempre el vaso medio lleno. Sin ir más lejos, este martes tengo una reunión con la Federación Hotelera de Ibiza y Formentera para abordar esta realidad.

—La difusión es clave para que la ciudadanía conozca más sobre la celiaquía.

—Así es. Sin ir más lejos, gracias a la concejala de Acción Social del Ayuntamiento de Sant Josep, conseguimos formar parte por primera vez en Ibiza de una frita con nuestro puesto popular sin gluten destinado para todo el mundo durante el Concurso Internacional de Frita de Polp. Los cocineros, que fueron los profesionales del restaurante S’Espartar, lo tuvieron todo muy claro e hicimos una cadena culinaria. El pan sin gluten lo proporcionó el Ayuntamiento. Fue la primera vez en la isla que se pudo ofrecer una comida para todo el mundo, incluidos los celíacos. Para mí fue muy emocionante porque fue la primera vez que mi hijo pudo disfrutar de una frita popular. Además, este pasado sábado lo repetimos en la Frita de Porc. Estamos muy contentas; ni siquiera en Palma, con los años que lleva la asociación, han podido lograr formar parte de estos eventos con un puesto popular sin gluten.

Isabel Álvarez, delegada en Ibiza de la Asociación de Celíacos de las Islas Baleares.
Foto: Arguiñe Escandón

—Imagino que, tras lo vivido en estas fiestas, el objetivo es tener un espacio en todos los eventos gastronómicos que se celebren en la isla.

—Claro, a veces simplemente es cuestión de querer. Por ejemplo, en las fritas que he citado antes y en los eventos con paellas populares es muy fácil poder ofrecer comida a todo el mundo. De esta manera las personas celíacas se atreverían a acudir más a estas celebraciones. Viví un momento entrañable en la última frita porque conocí a un joven celíaco, que había venido con sus amigos desde Palma, y se quedó fascinado cuando observó este puesto sin gluten. También me gustó mucho ver a mi hijo así de contento.

—Además del cambio en los hábitos alimentarios, ¿cómo afecta a su hijo la enfermedad celíaca en el día a día? ¿Qué dificultades se suele encontrar?

—Se encuentra, por supuesto, dificultades en los restaurantes porque muy pocos locales ofrecen comida sin gluten. También afecta a la hora de socializar porque cuando estás con una persona celíaca tienes que pensar en lo que puede comer. Cuando son fiestas, muchas veces hemos tenido que volver a casa porque no había nada apto para celíacos. Por ejemplo, cuando mi hijo tenía ocho años no había un local en toda Ibiza que ofreciera productos sin gluten. Sin ir más lejos, esta Navidad en las casetas de Sant Antoni, mientras todo el mundo comía bocadillos, mi hijo se compró tres bolsas de patatas.

—¿Qué otras experiencias negativas han vivido debido a esta falta de productos sin gluten en Ibiza?

—También hemos vivido situaciones similares en centros deportivos, incluso hemos estado en establecimientos públicos que no vendían ni bolsas de patatas sin gluten. Siempre tenemos que llevar algo preparado para él. También en los cumpleaños solíamos llevar nosotros una tarta sin gluten, aunque muchas madres se encargaban y hacían el pan. La gente es muy generosa cuando explicas la situación.

—¿Considera que falta mucha formación e información sobre la enfermedad y los productos que estas personas pueden consumir?

—Sí. A veces nos preguntan si mi hijo es muy celíaco o poco, como si esta enfermedad tuviese grados. No hay conocimiento ninguno y esto nos preocupa mucho. Los locales deberían saber que las personas celíacas y sus familias son muy fieles. Si sabemos que nos van a tratar bien, iremos allí porque nos sentimos tranquilos y cómodos. A veces nos hemos encontrado con ciertas confusiones entre el personal y, lo que prometía ser un día festivo, se convirtió en algo desagradable. En relación a la información alimentaria, me gustaría destacar que nosotros tenemos una aplicación para las personas con enfermedad celíaca que estén haciendo la compra. Esta herramienta dispone de un escáner para comprobar los productos. También tenemos una base de datos de todos los alimentos aptos y las actualizaciones. Si hay partidas contaminadas también estamos informados. En esta facemovil está la revista Mazorca con noticias interesantes para los celíacos. También quiero remarcar que hay restaurantes en Baleares que ofrecen descuentos a los socios de la entidad.

—¿Cuántos usuarios forman parte de la delegación de la ACIB en las Pitiusas?

—De momento, en Ibiza y Formentera hay muy pocas personas que están asociadas, pero, en total, hay 367 usuarios en la Asociación de Celíacos de las Islas Baleares. Es importante darse a conocer porque, de los cerca de 11.000 afectados que se estima que hay en las Islas, sólo se han asociado estas 367 personas.

—¿Cuánto puede incrementar su gasto en la cesta de la compra una familia con una persona celíaca?

—Se puede llegar a incrementar un 50 % la cesta de la compra. Por ejemplo, el pan de trigo sarraceno y avena que compramos nos cuesta 11 euros. Claro, imagínate, es que además del pan, está la pasta, las galletas... Yo voy buscando por distintos locales para que podamos tener variedad porque yo quiero que mi hijo coma comida diferente. Me tengo que desplazar a tres o cuatro sitios para poder hacer la compra porque en un supermercado hay un producto concreto y, en otro local, encuentro más alimentos. También quiero destacar que no sólo los alimentos tienen gluten, también contienen esta sustancia algunos medicamentos. Cuando viajamos al extranjero, lo pasamos muy mal por la falta de locales aptos.

—¿Cómo afectan los viajes largos a las personas celíacas?

—Es muy importante planificar ese viaje y llevar cosas sin gluten. Optamos por ir a apartamentos porque es más cómodo y localizamos supermercados. También solemos ir a restaurantes certificados; ahí es donde entramos nosotros con nuestro sello de garantía. En la isla de Ibiza se lo ponemos difícil al residente y al turista. Hay que tener en cuenta que el contenido máximo de gluten en el total de alimentos consumidos en una ingesta, incluidas bebidas, no puede superar el límite de 20 partes por millón de gluten. El servir un plato con las manos después de haber servido otro plato anterior con gluten es suficiente como para superar ese valor mínimo.

—¿En qué iniciativa se está trabajando desde Ibiza para lograr una mayor concienciación social?

—Desde el Ayuntamiento de Sant Josep nos van a ceder un local para el día 16 de mayo, que es el Día de la Enfermedad Celíaca, para dar visibilidad y apoyo a las personas celíacas, incluso vendrán representantes de Palma. Queremos hacer algo importante.

5 comentarios

Piedad Moll-Noguera Piedad Moll-Noguera | Hace 10 meses

CaleroDonde la ignorancia habla, la inteligencia calla. Pero en este caso no voy a callar. Sin ofender pero dices que vamos de víctimas. No vamos de víctimas, somos víctimas. Víctimas de una enfermedad autoinmune, NO intolerancia. Y esta es sólo una de las afirmaciones sin sentido de tu comentario. Si no sabes de algo, callate. O también hablas así, desde la barra de un bar del cáncer? Del Alzheimer? Capaz que sí porque hay de todo en este mundo. Antes de opinar, porfavor informate, que el karma es bien sabio y no te vaya a tocar a ti. Buen día.

user Pero | Hace 10 meses

No somos capaces de entender a gente que decide vivir en una caravana como para entender a un celíaco.... no somos nadie...

user Nick74 | Hace 10 meses

A ver yo creo que no es desconocimiento de los locales, más bien el gasto que supone de tener todo doble para poder hacer lo mismo pero por separado , pero claro a los negocios todo cada vez más caro más impuestos y más de todo y si luego suben los precios son unos ladrones, en finn ......

ResidentEvil ResidentEvil | Hace 10 meses

Todos los camareros con contratos de ayudante, todos los cocineros con como ayudantes de cocina. Cómo se van a preocupar de los celiacos, si no tienen el mínimo respeto a los derechos básicos y fundamentales.

user Calero | Hace 10 meses

Sin faltar a nadie, son ganas de hacer algo pa parecer una víctima que hoy en día queda muy bien, si no pueden comer pan pues que no coman pan, si en un restaurante no puedes comer según que cosas pues que no las coman, y que den gracias que la mayoría de productos de una conocida cadena de alimentación son sin gluten, pero de ay a exigir a restaurantes que se adapten a una personas INTOLERANTES que no quiere decir alérgico, pues me prevé una santa chorrada, y ya lo de tener una asociación nacional de celíacos, más todavía, y seguro que si nos ponemos a buscar como buena asociación sera financiada por nuestros maravillosas administradores

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