Pasear hoy en día por sa Penya es toda una experiencia para quienes han conocido la peor cara del histórico barrio de pescadores de Ibiza. A un lado y a otro se pueden observar viviendas en las que se han llevado a cabo importantes reformas, lo que ha cambiado la fisionomía de unas calles en las que hasta hace no tanto la suciedad y la dejadez eran las protagonistas. Hay, sin embargo, cosas que no terminan de resolverse, como la venta de sustancias estupefacientes, que sigue provocando que en sa Penya sea habitual la presencia de consumidores cuya adicción es más que evidente.
El presidente de la Asociación de Vecinos de Sa Penya, Lucho Brieva, es colombiano. Tras tres décadas en Londres, decidió que Ibiza era el mejor lugar para vivir. Y se ha hecho un hueco en sa Penya, donde es imposible pasear con él sin que nadie lo salude. Brieva tiene en la cabeza un hervidero de ideas para el barrio. Por ejemplo, llenar de plantas la plaza de Sa Drassaneta, donde quiere que se interprete una opereta romántica en la que los gitanos sean los protagonistas por derecho propio. «Vamos a embellecer esto», dice convencido, «a mí me gustaría poner aquí árboles. Hay que poner plantas, verde».
Músico de profesión y filósofo de vocación, Lucho Brieva tiene claro que la inversión privada ha sido clave para lo que parece un evidente renacimiento de Sa Penya. Pero también el papel que está jugando el Ayuntamiento gobernado por Rafa Triguero, del que está convencido que dice la verdad cuando asegura ante los vecinos que se ha propuesto que el barrio vuelva a brillar. «Estamos muy contentos porque Triguero está muy determinado a hacer los cambios que hacen falta», asegura en su charla con Periódico de Ibiza y Formentera, «a diario puedes ver lo que está haciendo el Ayuntamiento y eso es importantísimo».
Razón no le falta pues en algunas calles del barrio trabajan operarios municipales. Y los cambios son más que evidentes. Por ejemplo, un gran armario blanco se ha sido colocado en la entrada de Sa Penya para tapar las decenas de cables que afeaban esa fachada.
El problema hoy, como antes, es la venta de drogas en el barrio y el trasiego de consumidores que esto provoca. «Antes había 33 puntos de venta y ahora solo hay tres», explica Brieva, «pero también hay que acabar con esos tres. Hay que controlar, además, el flujo de gente que viene a comprar. Es verdad que se ha mejorado mucho...». Importante ha sido en este sentido la rehabilitación por parte del Ayuntamiento de varias casas para alojar a agentes de la Policía Municipal. El proyecto comenzó bajo el mandato del socialista Rafa Ruiz y se ha extendido ahora de la mano de Rafa Triguero. El presidente de la asociación vecinal asegura que estas viviendas «han sido también parte de la solución».
Lucho Brieva que la rehabilitación de Sa Penya como barrio pasa sí o sí por «la cooperación entre los vecinos». Y esto incluye forzosamente a las familias gitanas que aún viven allí: «Hay que tener relación con ellos, cooperar todos, valorar lo que son ellos para Sa Penya». Y se despide con un contundente mensaje, impensable en otros momentos: «Sa Penya es el futuro de Ibiza. Es un lugar único y muy especial»
Rafa TRILERO, fotito para cuando?