Aprovechando que Santa Eulària celebra sus Festes de Maig, la alcaldesa del municipio, Carmen Ferrer Torres (Ibiza, 1967) repasa la actualidad municipal y los proyectos de futuro que están sobre su mesa.
—En estas Festes de Maig están de estreno, con una plaza renovada frente al Ayuntamiento. ¿Renovarán el resto de s’Alamera?
—La idea es mejorar el pueblo siempre. Tendremos que valorar qué queda por hacer, pero hay necesidad de renovar el suelo del paseo de s’Alamera y su acceso rodado. Recordemos que también hemos renovado toda la calle Sant Llorenç, que es una entrada muy importante, y la parte de arriba de la calle Sant Jaume. Estamos valorando varias posibilidades. Esta plaza ha ganado metros, hemos mejorado en temas de eficiencia de la fuente y en pluviales e iluminación. Y eso se pretende hacer no solo en Santa Eulària sino en las otras parroquias.
—¿Cómo ha ido la Semana Santa en Santa Eulària a nivel turístico?
—Estamos muy contentos. Empezamos con pruebas deportivas la semana antes del Santa Eulària Ibiza Marathon, fue el 12 de abril, y toda la isla notó que había una prueba deportiva con 6.000 dorsales que venían con acompañantes con un 70 % que venía de fuera. Después siguió con la Vuelta a Ibiza en BTT y la pasada semana el Mundial de Aguas Abiertas. Todo esto representan muchos visitantes nuevos que pueden descubrir la isla que queremos presentar y que tiene tanta versatilidad como destino. Ahora hay que ver cómo seguimos hasta octubre.
—Estas competiciones también conllevan molestias para los vecinos.
—Todos estamos muy concienciados y se dedican muchos recursos a comunicación para que nadie se sienta atrapado por estas pruebas deportivas. Pedir disculpas y se está intentando minimizar el impacto lo máximo posible. Hay que ser conscientes y sensibles con las necesidades de la población. Se llevan a cabo muchos esfuerzos en campañas de comunicación y desde hace años se es consciente en la isla de la apuesta por la sostenibilidad y el deportista sabe que tiene que cuidar de la isla. Lo más importante es buscar un equilibrio.
—Queda menos de un mes para que se empiece a aplicar la limitación de vehículos en la isla. ¿Este es el camino a seguir si se quiere apostar por la sostenibilidad?
—Nuestra isla tiene las carreteras y las plazas turísticas regladas que tiene, y todos hemos visto la evolución de lo no reglado cómo nos ha quitado las comodidades que teníamos. Este equilibrio es vital. Y lo mismo pasa con el transporte: si entra una cantidad de vehículos que la isla no puede absorber, ni los residentes ni los turistas disfrutan.
—¿Tendremos suficiente agua este verano? Ustedes penalizarán a los grandes consumidores de agua.
—Estamos en el límite. Hemos escuchado al conseller diciendo que no se descarta nada y sería problemático hablar de cortes de agua, pero para no llegar a ello tenemos que hacer todo lo que esté en nuestras manos. Creo que aún somos poco conscientes de que hay poca agua. Hay que ser eficientes en materia de infraestructuras y en consumo.
—¿Ampliar la desaladora de Santa Eulària y hacer una cuarta en Ibiza es imprescindible?
—El objetivo es salvaguardar los acuíferos. Si queremos que los acuíferos descansen necesitamos una alternativa, y la única que tenemos es el agua desalada. El objetivo no es consumir más sino únicamente la que necesitamos y dejar descansar los acuíferos para que se regeneren.
—¿Santa Eulària, a nivel urbanístico, crece como a usted le gustaría?
—Es complicado… Evidentemente, Santa Eulària crece mucho y en los centros urbanos hay poca disponibilidad para crecer en residencial. Y esto pasa tanto en Santa Eulària como en el resto de la isla.
—¿Y se puede corregir?
—Hay que mirar con mucho cuidado que estos crecimientos sean los adecuados y los que se necesitan. Es imprescindible para que los residentes de todo el año tenga opciones de vivir aquí. Las viviendas de precio limitado es una apuesta discreta para las necesidades que hay, pero es un primer paso importantísimo para dar la oportunidad de vivir con un alquiler a precio asequible.
—¿Cree que el acuerdo que se anunció entre el Govern y Vox para construir en las áreas de transición puede ser beneficioso para Santa Eulària?
—Hay que decir claramente que ese acuerdo fue para la ciudad de Palma. Para Ibiza se tiene que hacer lo que Ibiza necesite. Santa Eulària dirá en su momento qué crecimiento o qué necesidad tiene. Una cosa es Palma y otra Ibiza. En Santa Eulària, quizás por su singularidad, hay parroquias que no pueden asumir más crecimiento, mientras que otras sí que pueden asumir más oferta de residencial, siempre a precio limitado. Hay que ver también los recursos de agua que se tienen. Ha habido muchos comentarios catastrofistas, pero Ibiza deberá decir lo que quiere y cómo lo quiere. El equilibrio es clave, porque para desequilibrios ya tenemos suficientes.
—¿Cómo ha ido la licitación de la primera promoción de viviendas a precio limitado en es Puig d’en Valls?
—La tramitación ya ha finalizado y hay dos propuestas. Esto nos anima a pensar que ha habido un buen planteamiento.
—¿Cuándo sacarán a licitación la otra promoción?
—Primero miraremos los resultados y nos pondremos enseguida con la otra. Ya tenemos una base hecha y habrá que ver si tenemos que ajustar algo.
—¿Ya habrá movimiento de tierras este mismo año en esta primera promoción?
—Entiendo que sí. Obviamente con la prudencia de los tiempos de quien resulte el ganador, pero nos pondremos a trabajar lo antes posible.
—Si el ‘build to rent’ tiene buena aceptación, ¿Santa Eulària está en disposición de poner algún solar más?
—Sí, estamos en disposición de ofrecer más solares. No es que abunden pero sí que tenemos más. Y son solares, con todas las infraestructuras necesarias garantizadas.
Fotos: Alejandro Mellon.
—Santa Eulària no deja de liderar rankings con los precios de las viviendas más elevadas del país. ¿Teme que el municipio se haya convertido en un lugar en el que solo pueda vivir gente con mucho dinero?
—Temo que en estos momentos la oferta privada solo opte por este tipo. Los terrenos y las construcciones cuestan lo que cuestan y las propuestas tienen una oferta porque hay una demanda que es libre. Nosotros, los ayuntamientos, en materia de vivienda somos los últimos que podemos hacer algo. En el caso del Govern está intentando hacer cosas diferentes porque la situación que tenemos ahora en vivienda es el resultado de las políticas aplicadas hace cuatro y ocho años. Al igual que las políticas que llevemos a cabo ahora no se verá los resultados hasta dentro de unos años. Ofrecer terrenos y viviendas a precios limitados es una vía de solución. También hay que contar con los propietarios que no están alquilando sus viviendas por un problema de seguridad jurídica. En lo que más estamos trabajando es en combatir el intrusismo y que la vivienda que tendría que ser residencial no se dedique al turismo.
—Santa Eulària ha liderado la lucha contra los pisos turísticos y ya han anunciado sanciones importantes. ¿Será disuasorio para esta temporada turística? ¿La gente se lo pensará dos veces antes de alquilar su piso a turistas?
—Yo creo que sí. Lo más significativo de esta sanciones es que ya se han cobrado y esto tiene que hacer ver que actuamos con contundencia y que se ha acabado la impunidad. Al final, en Fotocasa solo salen los alquileres más altos, pero no los alquileres de gente que tiene conciencia y que hace las cosas mal. Y actuando contra el intrusismo, también ayudamos a los propietarios que hacen las cosas bien.
—Hace un par de semanas se paralizó el dispositivo para desmantelar el asentamiento de Can Rova 2. ¿Sabe cuándo se podrá retomar? ¿Cómo viven sus habitantes?
—Tenemos una clara idea de cómo viven y, precisamente, el principal motivo del desalojo es evitar que sigan viviendo así. Estamos a expensas de lo que diga el juez, porque todo lo que se ha hecho ha sido bajo su batuta. Toda la acción que se ha hecho es para evitar que se siga viviendo de esta manera.
—¿Cuándo se pondrá la primera piedra de la peatonalización de Sant Carles?
—Lo decidirán también los vecinos. Ya tenemos el proyecto de ejecución y los recursos necesarios para llevarla a cabo. Es una obra larga porque tiene muchos metros cuadrados, a nivel estético hay mucho trabajo pero también a nivel de instalaciones de saneamiento y de soterramiento de cables. Hay muchos puntos de que puedan empezar las obras después del verano.
—Con el remanente también tienen proyectado construir un nuevo campo de fútbol en Santa Eulària. ¿Qué planes tiene el Ayuntamiento para toda la zona deportiva?
—Es un proyecto ambicioso. De inmediato haremos este nuevo campo de fútbol porque ya no se cabe en el que hay ahora. También sabremos pronto quién ha ganado la licitación para hacer la piscina olímpica con ayuda del Consell d’Eivissa. Esta piscina desplazará las pistas de tenis que hay ahora. Básicamente, se destinarán a los deportes con una gran demanda y que necesitan una mejora y agrandar las instalaciones. Pero no solo en Santa Eulària, también hay parroquias como Jesús y es Puig d’en Valls con mucha demanda deportiva. En Santa Gertrudis también estamos mejorando las instalaciones e instalando gradas. Vemos con mucha alegría que el deporte base aprieta fuerte y, a medida que podamos, iremos respondiendo con recursos propios y de otras instalaciones
—¿Está contenta con la contrata de limpieza? ¿Cómo está funcionando?
—Uno está contento cuando acaba la tarea y esta acaba de empezar. Recordemos que lleva una inversión de 14 millones de euros y tan solo hay cuatro ahora en la calle, faltan muchos. Hay que empujar y dar la confianza suficiente para su implantación. Es una etapa muy inicial para poner nota.
—El pleno de Santa Eulària dijo ‘no’ hace unos meses a la instalación de una incineradora en el municipio. ¿No es poner mucha presión al Consell d’Eivissa, puesto que si se tiene que instalar una incineradora en la isla lo más lógico sería que estuviera en Ca na Putxa?
—Nadie puede decir que el municipio de Santa Eulària ha sido muy generoso con muchas de las infraestructuras necesarias para toda la isla, como la depuradora de Vila, el vertedero o la cantera de ses Planes con toda la presión de toda la isla que pasan por unas carreteras que son limitadas. Entonces, creo que es normal que se diga que no se está de acuerdo. A la oposición, al PSOE, también le diría que si en Ibiza están en contra de la incineradora, en Mallorca se pongan a favor del traslado de los residuos a aquella isla. Tiene que haber la voluntad de tener consenso para llegar a la solución, no solo en Ibiza sino también en Mallorca.
—¿Cómo están las relaciones con el Govern, que en materia de infraestructuras educativas y sanitarias tiene mucho que decir?
—Hay muchos proyectos en marcha. Hemos pasado de ser ignorados en materia de educación a tener un apoyo muy importante. Hace ya casi 20 años que teníamos las mismas carencias de infraestructuras que ahora. La renovación del Xarc, el Sant Ciriac, el nuevo colegio de Es Faralló, la segunda línea de Sant Carles o la ampliación del Quartó del Rei no son necesidades de ahora sino que hace años que los consells escolars lo reclamaban. Estamos muy contentos con el esfuerzo que se está haciendo en infraestructuras y con el acuerdo al que se ha llegado para mejorar lo que hay con una subvención de medio millón de euros que nos permitirá renovar patios, tejados y otras infraestructuras que son necesarias. En materia de agua también estamos contentos porque se está trabajando en renovación de infraestructuras de suministro de agua desalada, que llevan mucha tramitación. Desde 2017 se hablaba del suministro a camiones de agua desalada, pero no se ha llevado a cabo hasta 2024. Estamos contentos que la voluntad luego se traduzca en financiación y proyectos.
—¿Cómo se encuentra el tanatorio municipal?
—Bien. Es cierto que lleva un retraso importante y estamos ultimando los últimos pasos administrativos para que Aurens se ponga al frente de este tanatorio, que será pronto.
Ben XavatPara gastarse el dinero en tonterías tienen, para sus empleados no tienen. Digan que han hecho con las casetas? No presumen de ser los más transparentes?