El concurso para la adjudicación de la contrata del agua de Vila, uno de los servicios más importantes del municipio, entrará en breve en la fase de análisis de las ofertas económicas tras llevarse a cabo la valoración del apartado técnico. Así lo ha indicado el concejal responsable del área, Jordi Grivé, que ha mostrado su confianza en que, si todo va según lo previsto, la contrata pueda ser adjudicada este mismo verano. Un total de cuatro empresas han presentado ofertas para la adjudicación.
Grivé ha explicado que la semana que viene «como muy tarde» estará listo el informe técnico y, tras el análisis de las ofertas económicas, «la adjudicación se podrá aprobar más o menos en junio» y ya a pleno funcionamiento a lo largo del verano.
El concejal ha asegurado que «habrá un antes y un después» cuando la nueva contrata esté plenamente operativa. Y es que, ha recordado, Vila entrará en una nueva etapa en lo que a la gestión del agua se refiere. Así, por ejemplo, se realizarán inversiones en toda la red por valor de 17 millones de euros a lo largo de los próximos ocho años. Además, el Ayuntamiento contará con un mínimo de 500.000 euros anuales para otras mejoras. Entre las obras previstas, una de las más importantes será la separación definitiva de las pluviales y las fecales.
Pero el objetivo fundamental, ha subrayado Jordi Grivé, es conseguir reutilizar el mayor volumen posible de agua depurada. Un objetivo para el que previamente será necesario ejecutar el proyecto de sellado de la red para evitar que siga entrando agua procedente del mar. El agua salada es muy perjudicial para la depuradora y, además, impide que el agua depurada pueda ser reutilizada. El Consistorio ya ha reparado los puntos más deteriorados de la red y ahora se está redactando el proyecto para hacer lo mismo en todo el sistema, según ha explicado Grivé. Esta obra tendrá un coste de 1,9 millones de euros, procedentes de los fondos del impuesto de turismo sostenible.
«Nuestra principal apuesta es el agua regenerada», ha recordado el concejal de Medio Ambiente de Vila, «para así poder cerrar el ciclo del agua. El agua tiene que llegar bien a la depuradora para luego poder reutilizarla. El proyecto de sellado tiene que estar redactado en la segunda quincena de junio y, poco después, saldrá a licitación».
Grivé, por otro lado, ha explicado que acaba de salir a licitación de la construcción del tanque de tormentas de la calle Fray Luis de León, en Platja d’en Bossa. Esta infraestructura permitirá poner fin a las inundaciones que se producen en la avenida Pere Matutes Noguera cada vez que se producen lluvias intensas. El presupuesto ronda 1 millón de euros, procedente también de los fondos del impuesto de turismo sostenible.
Este tanque tendrá capacidad para acumular 860 metros cúbicos de agua y «evitará las inundaciones y los vertidos de agua sucia al mar». Grivé ha recordado que en los dos últimos años las inundaciones han sido menos perjudiciales en la ciudad porque se ha trabajado de manera coordinada entre las administraciones. «Ha habido más control en el funcionamiento de las infraestructuras que dependen de cada administración», ha añadido el edil.