La consellera de Salud, Manuela García, ha señalado este miércoles durante su visita a Ibiza que el 96 % de las bajas por vacaciones del personal de enfermería están cubiertas este verano en Baleares. Respondía de esta manera a la denuncia del Sindicato de Enfermería (Sastse), que alertó hace pocos días de una situación de sobrecarga laboral generalizada, acusando al Govern balear de falta de transparencia y planificación. En este sentido, la consellera Manuela García ha respondido a estas quejas asegurando que su departamento se anticipó al periodo estival con la contratación de 1.100 profesionales en toda la comunidad autónoma, entre enfermeras y técnicos de enfermería. «Nos anticipamos al verano, que es una situación recurrente, y contratamos personal para suplir las vacaciones del resto de profesionales», ha afirmado.
«La proporción cubierta en cuanto a bajas por vacaciones es aproximadamente del 96 %», ha apuntado. Desde el Servei de Salut de les Illes Balears (IbSalut) también desmintieron que la bolsa de trabajo esté agotada. «La bolsa es pública y el llamamiento se va haciendo conforme al listado», afirmaron, resaltando que hay profesionales disponibles y que, además, se continúa gestionando la cobertura de turnos conforme a las necesidades y disponibilidad.
Estas declaraciones de la consellera llegan después de que el propio sindicato denunciara públicamente que las bajas por enfermedad o ausencias del personal no se están cubriendo ni en los hospitales públicos ni en los centros de Atención Primaria del archipiélago. Según Satse, la bolsa de empleo está agotada desde junio, y no se están adjudicando todos los contratos vacacionales necesarios, lo que obliga a las enfermeras a prolongar su jornada laboral o hacer horas extra.
«Esta medida de no cubrir bajas nos está llevando a trabajar en condiciones de sobrecarga y agotamiento», lamentó Jorge Tera, secretario autonómico de SATSE Baleares. «No se puede sostener una sanidad pública de calidad si el único recurso para cubrir turnos es explotar a las profesionales que ya están trabajando», añadió, explicando que el IbSalut dejó de facilitar información sobre cuántos contratos quedan por adjudicar y cuál es el estado real de las necesidades de personal.
Esta falta de transparencia, aseguraron, genera incertidumbre en un verano que califican «como uno de los más tensos en cuanto a recursos humanos en sanidad». Desde la organización sindical exigieron al Govern que abandone los «parches» temporales y aborde de forma integral la problemática con políticas eficaces que permitan atraer y fidelizar personal sanitario. Para ello, consideran imprescindible mejorar las condiciones laborales y salariales del colectivo, así como garantizar una planificación de recursos humanos que se ajuste a las necesidades reales del sistema. Mientras tanto, muchos centros sanitarios continúan operando con plantillas justas o incompletas en plena temporada alta, lo que complica aún más la situación. En esta línea, Satse advirtió de que si no se toman medidas urgentes, el deterioro de la atención sanitaria será cada vez más evidente.