Cáritas Ibiza destacó este martes, durante la presentación de la memoria anual 2024, que mantiene una fuerte presencia en el centro penitenciario de Ibiza, donde ha entregado cerca de 10.000 euros en peculio a personas privadas de libertad que no cuentan con apoyo económico familiar. Esta ayuda, según indicaron, permite cubrir necesidades básicas a los internos como tomar un café o hacer una llamada telefónica.
Además, explicaron, el equipo de Cáritas realiza un trabajo de acompañamiento continuo, ofrece talleres y celebra actos religiosos con las personas internas. En este sentido, señalaron que toda esta labor sería imposible sin la implicación de los más de 130 voluntarios que colaboran con la entidad. «Son el alma de Cáritas. Están presentes en todos los proyectos: desde los talleres de empleo hasta la atención en parroquias o la Pastoral Penitenciaria. Gracias a su compromiso, podemos llegar a donde no llega nadie más», destacaron. Además de su red de voluntariado, Cáritas cuenta con un equipo técnico que coordina los diferentes programas de acción social y empleo, trabajando de forma transversal para ofrecer una atención integral y personalizada a cada usuario de Cáritas. En relación a las personas atendidas durante el año pasado, apuntaron que la desigualdad social en Ibiza continúa aumentando debido al crecimiento significativo de la exclusión y la precariedad entre la población local.
A pesar de que el número total de personas que acudieron a la entidad para solicitar ayuda ha disminuido ligeramente en el último año, la realidad, según la entidad, es que quienes permanecen en situación de vulnerabilidad destinan una proporción cada vez mayor de sus recursos a cubrir necesidades básicas, reflejando un empeoramiento general de sus condiciones de vida.
Un análisis detallado de la memoria de actividades de Cáritas en Ibiza revela que más del 70 % del presupuesto mensual de las familias en exclusión social se destina a gastos esenciales, como el alquiler, la alimentación y los servicios básicos. Esta cifra contrasta notablemente con hogares con mayor nivel de renta, donde apenas se consume la mitad de los ingresos en esos conceptos.
Esta tendencia creciente evidencia, según añadieron, que la integración plena – definida como aquella situación en la que una persona no ve afectada ninguna dimensión de la pobreza – está disminuyendo en la isla, «y muchas personas que estaban en una situación de integración básica han caído a niveles de exclusión más severa».
En esta línea, uno de los principales desafíos para Cáritas es el acceso a ayudas de alquiler a largo plazo. Aunque han contado con colaboraciones puntuales, como con la Fundación Amancio Ortega, que han facilitado el pago de alquileres para evitar el desahucio, la organización insiste en que la ayuda puntual no es suficiente. «No queremos pagar un mes de alquiler para que la persona vuelva a la calle», explicaron, «por lo que se buscan soluciones más duraderas que permitan estabilizar a las familias».
FlokyLo que falta posiblemente sea más sitio para meterlos a todos .