Un día después del incendio declarado en un pequeño asentamiento ilegal del barrio de Ca n’Escandell, en Vila, uno de los moradores de este poblado empezó a trasladar algunos enseres viejos que no quiere conservar tras el fuego ocasionado este pasado jueves en la zona. Un incendio, originado muy cerca de su infravivienda, que ha ocasionado el próximo desalojo del asentamiento. «Tenemos cinco días para irnos», afirmó Andrés – uno de los residentes afectados – a Periódico de Ibiza y Formentera mientras también retiraba restos y objetos inflamables del perímetro donde el fuego amenazó con devorar su infravivienda.
Cabe recordar que en este en espacio vive una familia de cinco miembros, entre ellos un menor de cuatro años. El incendio, según explicó Andrés, se inició «de repente» y podría haber sido intencionado. Apuntó que se propagó rápidamente por una zona de rastrojos seca y llena de basura, muy cerca también de algunas chabolas y dos vehículos donde malviven varias familias, en su mayoría migrantes que trabajan durante la temporada turística.
Las llamas afectaron finalmente a unos 1.932 metros cuadrados de terreno, pero no llegaron a las viviendas. «Yo estaba llegando a la zona cuando apenas empezaba el fuego. Lo vi a unos 30 metros», relató Andrés, cuñado de una de las residentes y temporero recién llegado a la isla. «Una chica me dijo que había visto a alguien en la zona justo antes. Yo creo que fue provocado», sostuvo, sin señalar directamente a nadie, pero con la sospecha de esta intencionalidad. La familia de Andrés, indicó, fue la primera en instalarse en este punto de Ca n’Escandell, donde ahora residen también otras unidades familiares. «Es una zona formada por núcleos familiares», afirmó, mientras insistía en que ha comenzado a retirar objetos susceptibles de arder para prevenir nuevos incidentes en estos cinco días. «Hay mucha basura y muchas cosas que prenden rápido», agregó.
En este sentido, manifestó que todavía no saben a dónde ir una vez haya finalizado el plazo establecido por el Ayuntamiento de Vila. Hay que señalar que es su primer año en la isla, donde llegó para trabajar durante la temporada. Como él, muchos de los residentes del asentamiento trabajan sin contrato en el sector servicios o en la construcción, y «no pueden acceder a una vivienda digna» por los altos precios. «No teníamos más remedio que vivir aquí. La isla es hermosa, pero la situación es complicada», admitió Andrés, mientras se resignaba a organizar el desalojo sin saber cuál será su siguiente destino.
Se pueden ir al terreno detrás de las pistas de pádel de Es vive. Ya se está montando Can Rova IV......