El Sindicato Médico de Balears, SIMEBAL-CESM, ha condenado enérgicamente los últimos episodios de violencia sufridos por dos facultativas en el Centro de Salud de Sant Antoni y ha exigido a la Administración una respuesta inmediata y eficaz ante una problemática que va en aumento en el ámbito sanitario.
Con el lema «¡Basta ya a la violencia sanitaria!», el sindicato ha convocado una concentración de repulsa este viernes, 19 de septiembre, a las 13:30 horas, frente a la puerta principal del Centro de Salud de Sant Antoni como muestra de apoyo a las profesionales agredidas y para exigir un plan real y efectivo de prevención.
Desde SIMEBAL denuncian que actualmente no existe un plan operativo de prevención contra la violencia sanitaria y señalan que el protocolo vigente resulta insuficiente y desactualizado. «Es urgente revisar y poner en marcha un verdadero plan de prevención, no solo dirigido a los facultativos, sino también al resto del personal sanitario, cuya seguridad debe ser una prioridad», subrayan.
El sindicato también ha lanzado un mensaje claro a la Administración: «No puede seguir eludiendo su responsabilidad. Garantizar la seguridad de los profesionales sanitarios es su obligación», expresaron una nota de prensa.
En su comunicado, SIMEBAL-CESM ha hecho un llamamiento a todos los profesionales del sector, medios de comunicación y ciudadanía para unirse a esta concentración y mostrar su rechazo frontal a cualquier tipo de agresión en el entorno sanitario.