Los trabajadores de la Fundación de Atención y Apoyo a la Dependencia de Baleares, entidad del Govern que gestiona en Ibiza las residencias de mayores Can Blai, Sa Serra y Can Raspalls, han iniciado este miércoles una huelga indefinida ante la incapacidad de llegar a un acuerdo con el departamento autonómico de Bienestar Social sobre sus reivindicaciones. En concreto, reclaman que sus salarios sean similares a los que perciben otros trabajadores en los mismos puestos pero en establecimientos gestionados por los consells insulars.
Así lo ha explicado Agustín Peña, trabajador en la residencia de Can Raspalls y miembro del sindicato USAE. Peña ha señalado que los sindicatos se reunieron por última vez este lunes con la Conselleria de Bienestar Social para intentar alcanzar un acuerdo: «Esperábamos que la conselleria llevara una propuesta firme para desconvocar la huelga pero Bienestar Social solo llevó un papel firmado con el compromiso y las ganas de querer hacer algo pero sin garantía legal de poder llegar a ese acuerdo».
«El compromiso político está», ha añadido el representante de USAE a las puertas de la delegación de la fundación en Ibiza, «pero, según Bienestar Social, no está la forma jurídica para poder llevarlo a cabo». Por ello, los sindicatos han decidido mantener la huelga indefinida, que ha comenzado este miércoles y que no acabará hasta que el Govern pueda garantizar la subida salarial que reclaman.
La fundación gestiona en Ibiza las residencias de Can Raspalls, Can Blai y Sa Serra. Y tiene contratados a unos 450 trabajadores de diferentes categorías. Estos trabajadores perciben entre 1.000 y 5.000 euros brutos anuales menos que quienes prestan los mismos servicios en residencias como la de Cas Serres, gestionada por el Consell de Ibiza. En este punto es preciso recordar que la residencia de Cas Serres es también hospital. Las cifras proceden de un estudio elaborado por los sindicatos en 2019 y, desde entonces, no ha sido posible que el Govern haya accedido a sus peticiones. «Exigimos que se nos pague lo mismo», ha subrayado el representante de USAE, «al mismo trabajo, misma retribución».
Agustín Peña también ha lamentado que desde la conselleria se haya indicado a los sindicatos que han de equiparar sus sueldos a los de otros «entes instrumentales» como pueden ser IB3, Ports de Balears o el SOIB. Una comparativa que los sindicatos rechazan porque «no hay ningún otro ente de la comunidad que preste atención directa y servicios a personas dependientes».
En la concentración también ha participado el representante del CSIF en Can Raspalls, Jaume Bardají. Según ha explicado, estas diferencias salariales han provocado que nada menos que un 20% de las plantillas que gestiona la fundación haya abandonado su puesto de trabajo, a pesar de haber logrado la plaza: «El 20% de toda la gente que consolidó plaza por oposición ha abandonado porque en otras administraciones tiene mejores condiciones. No podemos permitir que tengamos una fluctuación de plantilla tan elevada».
Según las cifras ofrecidas por ambos sindicalistas, en lo que va de año han renunciado a sus puestos 173 trabajadores de la fundación en toda Baleares. En 2024 lo hicieron 210.
Esta situación, han añadido ambos sindicalistas, se traduce en una mayor carga de trabajo para los trabajadores de las residencias y servicios asociados como la valoración de las dependencias.
Y yo millonario sin hacer nada. Puestos a pedir... Si vas. Auna residenci ay da pena no los sacan si no es por llorar durante días al banco de enfrente. Y quieren más pasta pffff