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«En la escuela también se educa para vivir en sociedad»

La Fundación Conciencia organiza una charla sobre el acoso escolar

César Bona, maestro, escritor y divulgador

| Ibiza |

El maestro, escritor y divulgador César Bona (Zaragoza, 1972) ofrecerá este miércoles en el Teatro Pereyra una interesante conferencia sobre acoso escolar, un asunto que, tristemente, continúa en primera plana. Organizada por la Fundación Conciencia con el apoyo de The Pacha Foundation, la charla busca generar reflexión y compromiso sobre uno de los grandes retos educativos del momento. La intervención de Bona comenzará a las 19.30 horas. A partir de las 18.30 horas, el conocido autor firmará libros a sus seguidores.

—En su charla se va a centrar en la prevención y erradicación del acoso escolar.

—Es un tema de moda, tristemente. Si viajamos atrás en el tiempo, y hablamos de meses o incluso de años, también tristemente podemos decir que estaba de moda. Los casos siguen sucediendo y, aunque se intentan hacer cambios, lo cierto es que el cambio debe ser mucho más amplio y global si queremos que esto deje de estar de moda. Hablaré de ello porque es necesario educar en una convivencia sana y respetuosa y hacer entender a las familias, a la sociedad y a los centros -algunos ya están muy concienciados- que hay una prioridad y que el centro, además de ser el lugar donde aprenden los niños, debe ser el espacio donde haya esa convivencia sana y respetuosa. Ya no hablamos del papel del docente o del centro educativo, sino de la actuación de todos los agentes involucrados.

—¿Cómo es posible que, después de tanto tiempo hablando de acoso escolar, siga habiendo casos de suicidio entre menores?. ¿Qué está fallando?

—Esa es la gran pregunta. Igual, debemos darle la vuelta a todo esto y pensar realmente qué es lo más importante. Cuando sucede, todo el mundo se hace muchas preguntas, pero debemos pensar qué podemos hacer todos y si es necesario que las familias y colegios tengan un diálogo más honesto, acercarse mucho más. Nadie tiene un hijo o una hija perfecta, ni un alumno ni alumna perfecta. Nuestra misión es darles herramientas para que crezcan y sepan relacionarse con ellos mismos, con las personas que tienen a su alrededor y con el mundo en el que viven y no podemos seguir pensando en hablar de amor, tolerancia, solidaridad, justicia o verdad. Ello debe quedar en un segundo plano porque lo importante es que los niños tengan conocimiento y que éste lleve implícito respetarse a uno mismo y también a los demás.

—¿Hoy en día son más difíciles de detectar los casos de acoso escolar por culpa de las redes sociales?

—Obvio. Antes, un caso de acoso no acababa, pero sí se pausaba cuando un niño entraba en su casa. Ahora no y debe hacer que nos preguntemos por qué damos por hecho que los chicos y chicas saben usar esta tecnología. Alguien debe educarlos en el uso ético y responsable de la tecnología y también en el no uso. Igual, hay que darle la vuelta a todo y poner delante lo que es realmente importante. Debemos hacernos muchas preguntas al respecto y compartir las respuestas con la familia educativa, tales como qué contenidos consumen los niños en las redes o vídeojuegos. Cuando salió ‘El juego del calamar’, en todas las escuelas se hablaba de ello. Era en televisión y, entonces, nos debemos preguntar qué contenidos consumen porque, al final, pasan cosas y debemos preguntar si acompañamos a nuestros hijos o ignoramos estas cosas. Otra pregunta que me viene es si se implantan reglas éticas sobre cómo comportarse con respeto en los entornos digitales. Si no se impulsan, la gente va a seguir haciendo lo que quiera en todos los sentidos. Al final, convivir en sociedad implica que todos respetemos ciertas reglas.

—¿Qué papel juega el docente en esta problemática del acoso escolar?

—A veces, un docente puede hacer poco porque uno solo no puede solucionar todo un problema que engloba a la sociedad y a los agentes. Nos podemos preguntar si el centro educativo pone todo lo necesario para evitar que esto suceda. Es una pregunta que lanzo. Algunos sí, otros no tanto. También, podemos preguntar si las familias creen que tienen hijos perfectos y que los conocen cuando traspasan la puerta del centro. Así, hay que trabajar juntos y tener claro que sólo se podrá conseguir una sociedad mejor si tenemos claro que los chicos vienen a las escuelas a aprender a vivir en sociedad. Por ello, deben hablar más las familias y los centros y centrarse en lo que tiene importancia.

—¿Y cómo debe actuar el padre o la madre del niño agresor?

—Con objetividad y observar y escuchar porque hay ciertas pinceladas que no tomamos como avisos serios, pero que están ahí. También hay que pensar que igual el niño está pidiendo ayuda o está repitiendo patrones de cosas que ha vivido. Se dio un caso en Ecuador de un niño agresor y era porque había tenido un hermano y no se le hacía caso. Son matices tan pequeños que pasan desapercibidos. Hay que hablar con transparencia y sinceridad con el centro y pedir ayuda. Esto ahorraría muchos disgustos.

—¿El acoso escolar podrá erradicarse algún día?

—Eso ya nos lleva a hablar de Filosofía. ¿El mal está en el ser humano o no?. Yo me niego a pensar eso, que existe el mal en los niños. Nuestra misión es darles herramientas para una convivencia sana y respetuosa. La misión de la escuela también es esa. Hay una frase que ha hecho mucho daño porque ha separado el objetivo de las familias del de las escuelas y es la que dice que en casa se educa y en la escuela se enseña. No, en la escuela también se educa para vivir en sociedad. Dentro del conocimiento, también está tener las herramientas para respetarse a uno mismo y a los demás. Se trata de poner unas reglas muy claras que se puedan cumplir por parte de todos.

—¿Qué mensaje quiere trasladar a las familias que acudan a la charla?

—Vamos a lanzarles muchas preguntas. No sé si se irán con respuestas, pero vamos a darles muchas preguntas para que las trasladen al centro porque el diálogo es el primer paso para cambiar esta situación. Estoy convencido de que si activamos el diálogo y entendemos cuál es nuestra misión, todo resultará mejor y será posible combatir este problema.

2 comentarios

@ @ | Hace 2 meses

En la escuela enseñan, en casa se educa.

user Carlos | Hace 2 meses

La base de la educación de los niños son los padres, muchos padres esperan que los eduquen en el colegio, y en casa nada, el colegio solo debería ser un refuerzo, pero lo gordo se tiene que hacer en casa, si de casa les enseñan bien, en el colegio debería funcionar, pero ahora los padres dejan ese trabajo a los del colegio, y no debería ser así…

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