En la XI edición del foro Ingenion, los asistentes aprenderán este viernes cómo se le ocurrió un buen día a Juan Manuel Moreno elaborar el pan más caro del mundo. De hecho, un kilo de su producto cuesta la friolera de 10.750 euros. Nunca había trabajado en una panadería y todo lo que sabe lo aprendió después de dejar su trabajo de repartidor y reinventarse en el negocio familiar de su mujer. En 2019, la empresa fue galardonada como la Mejor Panadería de España en Innovación y sus productos, con más de 170 variedades de pan, han viajado por todo el mundo causando asombro y sorpresa. La confianza en uno mismo es fundamental para cualquier emprendedor y así lo transmitirá hoy a los asistentes a Ingenion.
— La primera pregunta es obligada: cómo puede vender un kilo de pan a 10.000 euros.
— Existen clientes que lo compran. No me lo esperaba y se habla de este producto, pero la realidad es que elaboro los seis panes más caros del mundo. Comencé con uno más económico que costaba unos 117 euros. Después, fue evolucionando el pan con más glamour y el siguiente era ya de 148 euros, otro de 192, uno de 1.480 y el de 10.750 es el último. También, hice uno primero sólo con plata a 98 euros. Tienen metales preciosos comestibles y cada vez se han ido perfeccionando el pan con tatuajes y distintos tipos de oro y plata. Por eso, he ido subiendo el valor.
— En su día, decidió reinventarse profesionalmente.
— Yo era repartidor y pasé por varias empresas. Repartía helados y me gustaba mucho vender, algo que incluso hacía sin estar obligado a ello. Llegó un momento en que colapsé porque me gusta marcarme metas y objetivos, pero llegó un momento en que me fue imposible lograrlo. La empresa de panadería la fundaron los abuelos de mi mujer en 1940 y el negocio iba a desaparecer porque las tres hermanas Piña, una de ellas mi suegra, se iban a jubilar. Confié en mí y propuse hacer algo bueno con la panadería, porque yo no tengo límite, y hemos conseguido muchas cosas como dar la vuelta al mundo y crear los panes más caros y también el más grande. Al final, es marketing y hay un ejemplo muy claro: las sardinas ponen hasta 50.000 huevos, pero nadie lo sabe cuando los están poniendo. La gallina pone un huevo y todos lo saben. Yo hago muchos panes muy buenos, pero nadie me presta atención, pero con uno solo he dado la vuelta al mundo. Me gusta mucho el marketing y salir todos los días a jugar.
— Igualmente, no sería fácil al principio vender su idea.
— Sí, porque me decían que a lo mejor no se vendía ese pan y que estábamos en un pueblo pequeño. Yo estaba convencido de que íbamos a ser los más conocidos de Málaga. Comenzamos con esa locura, pasando de una buena nómina a no saber nada del futuro. Me ha ido bien porque siempre confío en mí y todo lo que he tocado - sin saber nada porque mi mujer es la que me enseñó el negocio- ha funcionado. Después, he ido aprendiendo técnicas en países como Alemania o Italia, creando nuestros propios métodos, y vendemos un montón de panes gracias al pan de oro porque hemos llamado la atención. Llevamos unos seis años siendo los que más vendemos.
«A los asistentes les diré que, si ven algo claro, lo pueden conseguir».
— Tener confianza en uno mismo será fundamental para un emprendedor.
— Mucha gente me dice que lo que hago no sirve para nada. No es así. Lo dicen porque no lo ven. Yo sí y hay que tirar hacia adelante. Muchas veces, se caen muchos proyectos porque los emprendedores se fían más de otras personas que de ellos mismos. Yo confíe en mí, no hice caso, y eso que hasta mi padre o gente por la calle me decía que no lo hiciera. Yo me hubiera tirado en una piscina con o sin agua y, al final, salió muy bien.
— ¿Qué mensaje va a transmitir a los participantes en Ingenion?
— Les voy a contar mi historia y hablaré de que sin la figura de José Piña, el fundador de la panadería, igual mi pan no existiría. Contaré cómo empezó este proyecto y les diré que, si ven algo claro, lo pueden conseguir.
— ¿Qué le suelen preguntar más cuando participa en foros de este tipo?
— De todo: si el pan se vende o cómo pensé en ello. Son muchas preguntas.
EivissencaLa mayoria de productos marca blanca son excedentes de marcas con "nombre", reenvasadas para venderse en cadenas de supernercados.