La Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia número dos de Ibiza decretó este martes prisión provisional comunicada y sin fianza para el hombre detenido en Sant Antoni por agredir a su expareja.
Tras pasar este martes por la mañana a disposición judicial, el magistrado acordó su ingreso en prisión después de permanecer casi 48 horas bajo custodia policial.
La víctima de esta agresión machista, una mujer española de 31 años, permanece con pronóstico reservado en la UCI de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, según las últimas informaciones facilitadas por el centro. Allí se recupera de un grave traumatismo craneoencefálico y de otros traumatismos también de carácter grave.
El suceso tuvo lugar el domingo por la mañana en una vivienda de Can Tomàs.
Pulsera
A las puertas de los juzgados, los familiares de la mujer denunciaron este martes que la pulsera antimaltrato que llevaba la víctima «no sonó» y por eso no se pudo impedir la agresión.
El padre, la madre y la hermana de la víctima acudieron a los juzgados. Según declararon a EFE los padres de la mujer, se sienten «muy mal» por lo sucedido, aunque ahora lo «más importante» es que su hija salga de la UCI.
La hermana de la víctima, que también fue agredida, afirmó que la pulsera antimaltrato «no sonó», pese a que sobre la expareja pesaba una orden de alejamiento que le impedía acercarse a menos de 100 metros de la víctima. Según aseguró, ella fue quien tuvo que avisar a la Guardia Civil puesto que el dispositivo no dio el aviso cuando «debería haberlo dado» y, cuando se quisieron dar cuenta, el agresor ya había entrado en la vivienda.
Según el testimonio de la hermana, cuando llegaron a la casa, comenzaron «a escuchar porrazos» ya que el agresor «empezó a arremeter contra todo el que se le ponía por delante».
En este sentido, cabe recordar que tanto ella como la madre también resultaron heridas en el suceso. Por último, el padre describió la frialdad del hombre, que incluso paró en un momento determinado para fumar un cigarro y luego continuar con la agresión.
La cadena autonómica IB3 aseguró que, según el Ministerio de Igualdad, la pulsera antimaltrato sí funcionó y los operadores movilizaron las fuerzas de seguridad cuando el agresor rompió la orden de alejamiento de 100 metros.
También explicó que el pasado 8 de enero se había recomendado ampliar a 350 metros esta orden, una petición que todavía no había logrado respuesta.
manso71Por cierto la familia de la víctima ha afirmado que el dispositivo que acompaña la pulsera no sonó. ¿Cuando vais a pedir cuentas de todos estos detalles? Me parece que estais más preocupados de defender al ministerio de igualdad que a las verdaderas víctimas