Diseñar plan de choque para reducir los residuos generados en Ibiza. Este es el principal acuerdo al que llegó ayer el Consell d’Alcaldes en su última reunión del año. Una decisión que este viernes tomaron los cinco alcaldes de Ibiza y el presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Marí, reunidos en el Ayuntamiento de Sant Joan y que va en paralelo al inicio del plan piloto para el traslado de residuos a Mallorca para su incineración en la planta de Son Reus, que se iniciará «en enero o febrero, como muy tarde», según apuntó ayer el presidente ibicenco.
El próximo martes está prevista la convalidación por parte del Parlament del decreto que da cobertura jurídica a esta prueba piloto que servirá para ver la viabilidad de esta alternativa ante el fin de la vida útil del vertedero de Ca na Putxa. Mientras, el Consell quiere aumentar el nivel de reciclaje en Ibiza, que actualmente es del 42 %, «de manera que estas 80.000 toneladas anuales de residuos que acaban en el vertedero se reduzcan drásticamente».
Para ello, se creará un grupo de trabajo técnico encargado de decidir las medidas adoptar, aunque Vicent Marí ya adelantó este viernes algunas: la creación de ayudas para incentivar la separación en origen y la reducción de residuos, campañas de comunicación para concienciar a la población, nuevos espacios de reciclaje como los puntos limpios o la vigilancia ya sea con medios digitales o la contratación de personal para controlar comportamientos incívicos.
Al igual que ya hizo el Consell con el plan de choque contra el intrusismo, también se ha previsto financiar este plan con fondos de la ecotasa. Vicent Marí señaló este viernes que el importe de este plan «será muy superior a los 22 millones del plan de intrusismo porque hay muchas acciones a llevar a cabo en muchos ámbitos».
Obras hidráulicas
El Consell d’Alcaldes también acordó este viernes unificar un diagnóstico sobre qué obras se tienen que priorizar en materia de agua, tanto a nivel municipal como autonómico, tras la experiencia sufrida con las inundaciones de otoño. «Queremos llevar un control permanente por parte de los técnicos municipales y representantes de la Comunitat Autònoma, el Consell y los ayuntamientos para que todas estas obras, ya sean en carreteras, torrentes o red de pluviales, se siga un cronograma y se pueda llevar un seguimiento de todas estas infraestructuras que son necesarias para evitar los efectos desastrosos que hemos sufrido con las últimas lluvias», señaló Vicent Marí.
El presidente del Consell d’Eivissa destacó que una de estas actuaciones prioritarias es resolver los problemas de evacuación de agua en un tramo de la carretera del aeropuerto. «Hay que hacer inversiones importantes en la balsa que hay al lado, que hay que ampliarla, y también abrir las canalizaciones hasta el mar. No queremos que una vez han pasado las lluvias estos proyectos queden en un cajón y se eternicen».
Rampas de varada
Otro de los puntos de acuerdo fue mejorar las siete rampas de varada que hay en la isla, así como aumentar su número y, quizás, alcanzar las diez. «Algunas están en mal estado por lo que es necesario un mantenimiento y obtener los permisos de la Dirección General de Costas. Hay que procurar que estas rampas estén el mejor estado de conservación posible para facilitar el acceso al mar», aseguró el presidente del Consell.
Por último, también se trató en el Consell d’Alcaldes de ayer la planificación del futuro Centro de baja exigencia de es Gorg, ya en construcción. «Hace falta poner en marcha todos los expedientes de contratación de mobiliario o de personal necesario para empezar a funcionar», afirmó Vicent Marí. Un servicio que ahora se presta en el centro de sa Joveria, de 56 plazas, mientras que el de es Gorg contará con 73.
Para reducir que opten por DECRECIMIENTO