La concejal de Bienestar Social, Lola Penín, y el director del departamento, Iván Castro, han presentado este viernes el Servicio de Primera Atención Comunitaria (SEPAC), un recurso único en Baleares y que tiene como objetivo fundamental conseguir que las personas que viven en la calle en situación de vulnerabilidad extrema se vinculen de alguna manera con el sistema. El SEPAC «El objetivo es dar solución y atención urgente a las personas que están en situación de calle», ha dicho Lola Penín tras presentar el SEPAC a técnicos de Servicios Sociales y a entidades del tercer sector en el Casal de la Igualdad de Vila.
Penín ha señalado también que el número de personas que viven en la calle en la ciudad de Ibiza se ha incrementado, alcanzado en este momento cerca de 100. Muchos viven totalmente al margen del sistema y ellos serán los destinatarios de los recursos del SEPAC, un servicio cuyo origen se encuentra en el programa Dones que Floreixen. «Con los datos de Dones que Floreixen», ha añadido la concejal, «hemos tomado la decisión de ampliar el servicio también a los hombres que están en la calle y en una situación de exclusión severa. Son personas que no están vinculadas con las unidades de trabajo social (UTS) del municipio.
Una vez lograda la vinculación a través del SEPAC, que contará con una trabajadora social y una educadora social, estas personas podrán acceder a otros programas para su inclusión social ofrecidos por el propio Ayuntamiento y por entidades como Cáritas, Cruz Roja y Médicos del Mundo. «El objetivo es vincularlas al resto de servicios comunitarios», ha subrayado Penín, que también ha explicado que el SEPAC abrirá sus próximo mes de febrero en la UTS de Sa Miranda, donde compartirá espacio con la nueva unidad de drogodependencia municipal.
«Con los datos de Dones que Floreixen hemos tomado la decisión de ampliar el servicio también a los hombres que están en la calle»
Iván Castro ha destacado, por su parte, que Ibiza será el primer municipio de Baleares que cuente con un servicio como este, que ofrecerá «atención directa» a las personas que viven en la calle. Castro ha destacado también que este servicio podrá ofrecer «atención de emergencia», lo que permitirá acceder de forma más ágil a estas personas. «Hay que buscar el vínculo con ellas», ha dicho, «revertir su situación es muy difícil pero lo primero que hay que hacer es lograr ese vínculo». De ahí que el SEPAC «estará en la calle y en coordinación con entidades del tercer sector como el comedor social o el proyecto de asentamientos de Cruz Roja».
«Situaciones muy complejas»
Iván Castro ha recordado que en la mayoría de estas personas confluyen varios factores que las han llevado a la situación de calle. Desde la falta de vivienda a la de la familia, pasando por diferentes problemas de salud. «Son situaciones muy complejas», ha dicho el director de Bienestar Social, que ha añadido que el SEPAC contará con un programa de «reducción del daño», combinado con los que pueda ofrecer el nuevo servicio de adicciones.
El programa del SEPAC consta de tres fases: detección de personas en situación de exclusión social grave; intervención «con alta intensidad» y coordinación y derivación a los recursos comunitarios con que cuenta el municipio. Además, el SEPAC realizará también trabajos de investigación y divulgación comunitaria sobre la exclusión social.
Los beneficiarios del programa serán personas que no hayan recibido ningún recurso social y que lleven en Vila un mínimo de seis meses en el caso de los hombres y de tres sin son mujeres. Los usuarios pueden tener características como patología dual, adicciones, problemas de salud graves, carencia de habilidades sociales, falta de dinamismo vital o desarraigo, entre otras. En el caso de las mujeres, se tendrán en cuenta otros factores como la enfermedad mental grave con o sin diagnóstico, la prostitución encubierta o que sean víctimas de violencia de género «con permanencia con la persona agresora por falta de vivienda o pérdida sobrevenida».
Niveles
Dependiendo de la situación de la persona, el programa contempla tres niveles de intensidad de aplicación (alto, medio y bajo), con un máximo de 28 intervenciones mensuales.
Es un programa que, según ha explicado Iván Castro, se conoce en la Península como «el SAMU social». «Se trata de dar una atención global a gente que está en la calle para lograr el vínculo», ha insistido y ha añadido que «en estas personas hay muchos factores vitales afectados por lo que hace falta una intervención muy holística».
Finalmente, la jefa de Servicio de Bienestar Social, Belén López Higuera, ha explicado que las intervenciones del SEPAC serán «a largo plazo porque afectan a muchos factores». «Estas personas no suelen estar conectadas con los servicios sociales y, a lo mejor, van un día y es entonces cuando tiene que hacer esta atención rápidamente», ha añadido, «es una intervención inmediata, que es algo muy importante con estos perfiles».